Antonio Martín LOS ANGELES
Los Lakers eligieron el mejor día posible para ganar a los Magic de Orlando por primera vez en la temporada y no dieron opción a su rival (100-75) en el primer partido de la Final de la NBA, gracias a una monumental exhibición de Kobe Bryant.
El líder angelino anotó 40 puntos (16/34 en tiros), recogió ocho rebotes y repartió ocho asistencias. Kobe obtuvo la ayuda de Pau Gasol, con 16 puntos y ocho rebotes, en tanto que el pívot Dwight Howard, con 12 puntos y 15 rebotes fue el mejor de la plantilla de los Magic en la que ninguno de sus jugadores ha disputado previamente una Final.
Una vez más, Lamar Odom como sexto hombre para los Lakers, resultó determinante: 11 tantos y 14 rebotes.
El triunfo conseguido por los Lakers dejaron al equipo con la marca invicta de 43-0 en la series de la fase final en las que iniciaron con victoria. Sin duda, un gran aliciente tras haber caído en sus primeros partidos de las Finales de 2004 contra Detroit y 2008 ante Boston que perdieron.