Rubén J. Palomo
La SE Eivissa llevó ayer a cabo la presentación oficial del nuevo entrenador del equipo, Onofrio Barone; del manager general deportivo, Giuseppe Materazzi, y del director deportivo de la cantera y segundo entrenador, Giovanni Gallo, los tres de nacionalidad italiana. Lo que debía ser un acto cordial se truncó en una turbia pesadilla de la que los profesionales de la información no podían dar crédito.
A la misma acudieron Antonio Stina y Tiziana Schipani, nuevos miembros de la junta directiva, el presidente, Pedro Ortega, y los nuevos responsables deportivos. También presenciaron el acto Tolo Darder, Ibon Begoña y Andoni Valencia. Incluso estuvo presente un veterano periodista italiano conocido del vicepresidente ejecutivo, Stina.
Los objetivos deportivos serán «realizar un buen juego, ofrecer espectáculo» y, a través de esas premisas, «tratar de ascender de categoría». En cuanto a la plantilla, Stina recalcó que «se necesitan jugadores del exterior», ya que, en su opinión, «es imposible pensar que en un mundo globalizado pueda triunfar una escuadra con jugadores de Eivissa», aunque apuntó que su sueño es precisamente ese.
Sin intérprete
La primera falta de respeto por parte de los directivos transalpinos fue comparecer ante los medios sin intérprete y sin mostrar ningún tipo de interés por si los periodistas allí presentes no entendían su idioma. Dando por hecho que los asistentes, «más o menos», como indicó el propio Stina, comprendían sus palabras.
Vestimenta
Después de hacer las diferentes presentaciones de los nuevos responsables técnicos, el propio Antonio Stina recriminó a los periodistas el aspecto 'informal' con el que acudieron a la presentación, amenazando con no dejarlos entrar en futuras ocasiones si no cumplían con sus requisitos. «De la misma manera que nosotros vamos bien vestidos, los periodistas igual. La próxima vez que vengáis así, no entraréis. Pantalones cortos y chanclas, es una falta de respeto. Yo también podría ir así o peor. La próxima vez seremos más inflexibles», advirtió el directivo italiano. Algún compañero de prensa, abandonó la sala del estadio de Can Misses en ese preciso instante.
Pero la sucesión de recomendaciones y advertencias no quedó ahí. Previamente Antonio Stina había insinuado que las informaciones sobre el Eivissa publicadas tras su presentación en el Hotel Ibiza Playa no eran exactas, poniendo como ejemplo de virtud profesional a su compatriota 'plumilla' presente en el acto.
Presupuesto
Posteriormente, y tras una pregunta que incidía en el presupuesto que tendrá el club para la próxima temporada, el vicepresidente ejecutivo mostró su lado más intransigente. «Ya te contesté la otra vez, es algo que se queda para nosotros. Queremos un proyecto serio desde el punto de vista deportivo y económico. Lo que os debe interesar es lo deportivo, no cuánto cuesta un jugador», apuntó. Tras un nuevo alegato del redactor de este periódico, Stina hizo el típico gesto de yo me lavo las manos para, a continuación, decir «arrivederci» y abandonar la sala de prensa. Materazzi también quiso intervenir en ese punto: «¿A tí te interesa lo que nos vamos a gastar? ¿Para qué? El año pasado, ¿cuánto presupuesto había? Vamos a hablar seriamente».
La cuestión económica parecía haber agitado a los nuevos gestores. La puesta en escena del nuevo técnico había quedado relegada a un segundo plano.
Pedro Ortega, en esta ocasión, fue el único en poner cierta calma. El presidente pidió disculpas a los informadores por la ausencia del traductor, que apareció en la recta final del acto. Apenas hubo preguntas. Nadie quería permenecer allí, entre tanta tensión y falta de respeto.