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«El Racing Formentera dice barbaridades»

Jonny Correa, en un vestuario.

| Eivissa |

Jonny Correa, jugador de fútbol sala, puso ayer el grito en el cielo para contestar «las barbaridades» de la nota remitida por el Racing Formentera, en la que se quejaba de que abandonara el equipo junto a Carlos Gómez, publicada por Ultima Hora Ibiza y Formentera el pasado 8 de febrero.
El jugador defendió a su ex entrenador: «Se dice que Carlos no se sabe el reglamento. No sé cómo pueden hacer esta afirmación sin informarse, cuando se ha probado que se podía fichar en la misma categoría hasta finalizar la primera vuelta». También niega que se haya «cortado la proyección a jugadores de Formentera». «Ellos decidieron abandonar, pero el club sí les concedió la baja para que pudiesen jugar la liga Interpueblos. En cambio, los que hemos perdido un año somos nosotros, y eso no lo vamos a recuperar. No creo que nadie tenga ese derecho jugando una Liga en la que no cobras millones ni tienes un contrato», defiende.
En cuanto a los horarios de entrenamiento, comentó que es cierto que «se sabían de antemano». «Pero a mí me paga mi jefe y ya me han hecho suficientes favores cambiándome turnos de trabajo para poder ir a entrenamientos y partidos», agrega.

El proyecto
Sobre el proyecto, dijo que «sí que parecía serio» antes de volver a defender a Carlos Gómez: «Es muy fácil decir que Carlos no es serio, pero ellos no han estado con él en el barco, en el hotel... Él estaba todo el tiempo llamando a gente para saber con cuántos jugadores iba a contar en el entrenamiento o si iba a venir el amigo de alguien. Y esas llamadas de teléfono también las prometieron pagar. Yo he visto a Carlos preocuparse cada día por el equipo, explicándome jugadas que le hubiera gustado hacer, diciéndome que si fuéramos suficientes jugadores las podríamos entrenar».

¿Lesión fingida?
También aseguró que Gómez no fingió ninguna lesión, como dice el Racing Formentera. «Suena a chiste. La semana previa al partido que no jugó, fuimos a entrenar a Can Bonet y tuvo que dejar de entrenar porque no podía casi apoyar la pierna. Lo que ocurre es que, como a la semana siguiente se encontraba algo mejor, decidió forzar para demostrar que defendería la camiseta del Formentera hasta el último momento e intentar despedirse con una victoria», señala.

Ataques
«Dicen que no se dio la cara. Creo que no recuerdan el último jueves que fuimos a entrenar. Cuando fuimos a cenar, nos encontrábamos los tres directivos, Carlos y yo. Fue cuando se habló todo para intentar llegar a un acuerdo y arreglar la situación. En lugar de apoyar al entrenador y motivarle para continuar, le atacaron y le criticaron por su labor. Nos dio la sensación de que veían otros partidos y entrenamientos. Sí es cierto que yo dije en esa cena que no sabía si continuar y les contestaría el sábado. Finalmente, decidí no continuar y expliqué que mi trabajo es lo primero, que tengo novia y una niña de 3 años. Encima, como no podíamos entrenar en condiciones, no compensaba».

¿Continuar?
«En ningún momento me dijeron que jugara dos partidos más. Es más, yo le comenté a Carlos y a otras personas que, si me llamaban para jugar, sería el primero en ir. Dicen que me tuvieron que llamar para devolver la ropa y no fue así. Yo llamé a un directivo a la semana de dejar el club. En cuanto a las primas, me dijeron que en Navidad nos pagarían lo que lleváramos acumulado y, al final de la temporada, el resto. No entiendo que no se nos haya pagado por el trabajo realizado. '¿Mentiras y llamar la atención?' Nosotros lo único que queríamos era jugar y competir, pero casos como éste hay que denunciarlos», concluye.

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