La UD Ibiza tratará de encontrar hoy en el campo del Villarreal B (12.00 horas) esa regularidad y constancia que viene echando en falta toda la temporada. Tras firmar su mejor victoria el fin de semana pasado en casa contra el Mérida (3-0), el equipo de Paco Jémez afronta la misión de obtener su segunda triunfo consecutivo y mantener las buenas sensaciones en cuanto a juego de la jornada anterior.
El momento, desde luego, es ideal. Los celestes vienen de obtener tres puntos de manera contundente con un juego vistoso, mientras que su adversario de turno encadena ya siete encuentros consecutivos sin ganar, con tres empates en las tres últimas jornadas. La crisis del submarino amarillo es más que notoria, si bien la situación de los unionistas tampoco es que sea para tirar cohetes. No en vano, aún están fuera de la zona de playoff, algo impropio a estas alturas de curso en una escuadra planificada para ascender de categoría.
A pesar del mal momento que atraviesa el filial amarillo, lo cierto es que está a sólo dos puntos de los unionistas en la tabla. Todos los equipos están en un puño en la clasificación y el resultado de una simple jornada es capaz de ponerte entre los mejores o entre los peores.
Para este choque, la Udé saldrá con un once calcado o muy parecido al de la semana pasada. Aquel día, Paco Jémez realizó una revolución, con jugadores cambiados de posición y con la grata sorpresa del buen rendimiento de Mo Dauda como delantero centro. Esto significa que el recién fichado Davo deberá esperar su oportunidad desde el banquillo: «Davo es un jugador que el club cree que puede venir a aportar. Ha estado jugando y es una opción, pero ahora mismo quiero mantener a Mo porque el otro día hizo un partido brutal».
El técnico cordobés reconoció que prefiere «no hacer experimentos, pero por circunstancias se hicieron cambios» la jornada anterior. Fruto del buen rendimiento en aquel choque, no piensa tocar nada: «El otro día se ganaron la posibilidad de seguir disfrutando de esa capacidad de poder jugar. Hay quienes se quedaron fuera, pero eso no quiere decir que no vayan a entrar. Hay partidos que hemos perdido y aposté por el mismo once. Cuando el equipo gana, intentas tocar lo menos posible. Y ya no es que ganes, es cómo ganas. Cuando las cosas salen bien, la idea que tiene el entrenador es la de mover lo menos posible».
El míster espera que sus pupilos den la cara ante el Villarreal B, un rival del que destacó que está «lleno de ilusión, con gente joven y un buen nivel técnico». «Todo lo que ficha el Villarreal para su filial es porque cree que tiene la oportunidad de llegar al primer equipo», agregó.
El submarino amarillo llega a la cita con alguna cara nueva como la de Slavy y Valverde. Miguel Álvarez, preparador del filial, señaló estar «contento» con las novedades. «Siempre fichamos grandes jugadores y buenas personas Los fichajes son fantásticos. Nos están dando muchísimas cosas. Van a ser jugadores muy importantes. Nos hacían falta refuerzos arriba. Estábamos justitos arriba. Nos quedábamos con poca gente. Está más compensada la plantilla ahora. Tenemos más opciones en el equipo», dijo.
Sobre el duelo contra la Udé, dijo: «Es un equipo que hay que tener en cuenta. Se ha reforzado con varios jugadores, entre ellos Davo. Es un rival de entidad, de los que quieren estar arriba, y nosotros somos un filial. Ambos equipos buscamos lo mismo: ganar. Va a ser un partido bonito».