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Primera RFEF

Un tipo de fichaje que suele fallar

Contrataciones de jugadores de un perfil como el de Fede Vico o Josep Señé que llegaron con vitola de estrellas no terminan de dar rendimiento en la UD Ibiza

Fede Vico, durante un partido con la camiseta de la UD Ibiza. | Foto: Arguiñe Escandón

| Ibiza |

Los despidos este lunes de Josep Señé y Fede Vico reflejan una realidad: la de un perfil de fichaje que suele fallar en la UD Ibiza. En los mercados celestes suelen llegar grandes nombres para la categoría, pero que en la práctica rara vez dan el resultado esperado. Este es el caso de estos dos jugadores que llegaron este verano con la vitola de fichajes estrella, pero que no han dado rendimiento y han terminado siendo despedidos.

En la corta historia del club ha habido muchos fichajes fallidos del mismo perfil. Jugadores que han tenido un recorrido en el fútbol y que bajan de categoría para enrolarse en la UD Ibiza. Fichajes que, cuando se hacen, pueden llegar a ilusionar, pero que pronto dejan claro que quizá esa bajada corresponde más a un tema económico que a la ambición deportiva.

Señé y Vico son los últimos de una larga lista. Una lista que quizá empezó con Marco Borriello. El italiano dio los últimos coletazos de su fútbol en Ibiza en una operación que tuvo más un componente de marketing que de rendimiento en el campo. De hecho, no tardaría en colgar las botas y pasar a ser parte de la directiva del club.

Si bien es cierto que en los años posteriores el proyecto sí fue creciendo como debía, con jugadores con hambre que querían llegar al fútbol profesional y que lo consiguieron. Ahí se encuentra una de las pocas excepciones de este perfil de futbolista que sí salió bien: Javi Lara. El ahora director deportivo llegó a Ibiza para liderar un proyecto y lo hizo. Lo rodearon de jugadores que todavía no habían pisado el fútbol profesional o que no tenían tanta vitola de estrella para hacer un equipo ganador que acabaría logrando el ascenso a Segunda División. No estaría de más que él mismo recordase la fórmula que llevó al éxito al club, ahora que tiene la capacidad de firmar jugadores.

En Segunda llegó la segunda gran decepción: Nolito. El exinternacional fue el fichaje estrella de una temporada que acabó siendo desastrosa. Desde las primeras jornadas, la campaña se convirtió en la crónica de un descenso anunciado. Nolito jugó 28 partidos con la elástica celeste en los que marcó un gol, cifra muy lejana a lo esperado. Tampoco rindió al nivel esperado, ni mucho menos, Coke Andújar. El defensor llegó con un palmarés extenso, pero estuvo lejos de esos títulos en los 24 partidos que disputó.

El año anterior, en el estreno en Segunda, la gran decepción fue Alejandro Gálvez. El central, que había llegado a jugar competición europea, aterrizó para liderar la zaga con su experiencia y, en la temporada y media que estuvo en la isla, pasó más tiempo en la grada que en el campo. Participó en tan solo 21 encuentros.


Descenso

Pero, sobre todo, con el descenso a Primera RFEF se empezó a repetir la fórmula fallida: una serie de jugadores que llegan a la isla tras una larga trayectoria en el fútbol profesional. Lógicamente no todos son fichajes que no dan rendimiento; sin ir más lejos, en la plantilla actual están Bebé o Unai Medina, si bien este último no tiene tanto la etiqueta de estrella, pero sí demuestra lo que ha sido toda su carrera: un jugador comprometido.

El curso pasado fue especialmente doloroso en este sentido. José Naranjo y Quique González son los grandes señalados. Lo que a priori tenía que ser uno de los mejores ataques de la categoría acabó siendo un auténtico dolor. De hecho, Naranjo también fue despedido a mitad de temporada, con dos goles en 18 partidos. Sí aguantó todo el curso Quique González, para firmar tres dianas en 29 encuentros.

El primer año en Primera RFEF estuvo marcado por la llegada de futbolistas del Racing de Santander. Romo apostó por varios jugadores con los que había logrado el ascenso, una lista en la que Cedric y Fausto Tienza salen como los más señalados. Venían para ser importantes, pero su rendimiento estuvo lejos de lo soñado.

En estas últimas temporadas hubo otros futbolistas de los que se esperaba bastante más, pero cuyo rendimiento tampoco puede considerarse un fracaso. Son nombres como los de Eugeni, Escassi, Mo Dauda o Rubén Díez, entre otros. Jugadores que llegaron de Segunda División y tuvieron una imagen digna en las filas celestes.

Ahora acaba de empezar un nuevo mercado. Una ventana de enero que nunca es sencilla y que suele ser más de contratar lo que se puede que lo que se quiere. Habrá que ver qué tipo de jugadores llegan a la isla para enrolarse en un proyecto que se tambalea y que, en vez de pelear por el ascenso, lo está haciendo por la salvación.

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