La temporada turística ha arrancado con fuerza en Ibiza durante esta Semana Santa, con datos que apuntan a una mejora respecto al año anterior tanto en ocupación como en duración de las estancias.
Hoteles y apartamentos turísticos coinciden en señalar un incremento notable de la demanda, especialmente del mercado nacional, en un contexto marcado por la incertidumbre internacional derivada del conflicto en Irán y la inestabilidad en otros destinos competidores del Mediterráneo.
Según explicaron desde los apartamentos Llobet, en pleno paseo de ses Figueretes, la ocupación ha experimentado un crecimiento cercano al 8 % respecto a 2025, pese a que este año la Semana Santa se ha celebrado antes en el calendario. Este aumento, indicaron, se ha visto acompañado por un cambio significativo en el comportamiento del turista: las estancias, que el año pasado tendían a acortarse, han vuelto a alargarse.
«Estamos viendo reservas de entre cuatro y siete días, cuando el año pasado muchas eran de dos o tres noches», señalaron desde el sector. Este dato supone un indicio positivo para la economía turística de la isla, ya que implica un mayor gasto por visitante y una «mayor estabilidad en la ocupación». Además, según explicó Antonio Aguirre, guest service manager de este establecimiento, uno de los aspectos más destacados de esta Semana Santa ha sido el predominio del turismo nacional.
Demanda
Destacó que familias, parejas y grupos de amigos procedentes de diferentes puntos de España han llenado buena parte de la oferta turística en estos primeros compases de la temporada. «En abril, ahora mismo, el cliente es mayoritariamente español», explicaron desde el sector hotelero, matizando que esta tendencia suele cambiar conforme avanza la temporada y comienzan a llegar los mercados internacionales tradicionales, como el británico o el alemán.
«Este adelanto en las reservas se interpreta como una señal de confianza por parte del turista»
En cuanto a la planificación de los viajes, también se observa un cambio relevante respecto al año pasado. Frente a la tendencia de reservas de última hora que predominó en 2025, este año se han adelantado considerablemente. De hecho, muchos establecimientos aseguran contar con reservas realizadas con hasta 90 días de antelación, especialmente para los meses de julio y agosto, que presentan ya niveles de ocupación muy elevados. «Este adelanto en las reservas se interpreta como una señal de confianza por parte del turista, que planifica con más previsión sus vacaciones en Ibiza», precisaron.
Sin embargo, el contexto internacional sigue generando «cierta inquietud en el sector». En este sentido, el conflicto en Irán y la inestabilidad en Oriente Medio están teniendo un efecto indirecto en el turismo hacia la isla. Por un lado, según destacó Aguirre, algunos destinos competidores tradicionales, como Egipto o determinadas zonas de Grecia, han quedado fuera del radar de muchos viajeros debido a la percepción de inseguridad. Esto, agregó, ha provocado un desvío de turistas hacia destinos considerados más seguros, como Ibiza. Asimismo, otros destinos de alto nivel en la región del Golfo, como Dubái o Catar, también se ven afectados por la situación geopolítica, lo que contribuye «a reforzar la posición de Ibiza en el mercado turístico internacional», especialmente en el segmento de mayor poder adquisitivo. «Si todo sigue así, puede ser una temporada muy buena», apuntaron desde el sector, que reconoce que la actual coyuntura está favoreciendo la llegada de visitantes. No obstante, advirtieron de que esta situación podría cambiar rápidamente si se produce una escalada del conflicto o si se ven afectados factores clave en materia turística.
En esta línea, uno de los principales temores es un posible encarecimiento de los vuelos, que podría repercutir directamente en la demanda turística. «Si suben mucho los precios o hay problemas con el transporte aéreo, entonces sí que nos afectaría», señalaron.
La incertidumbre es, precisamente, uno de los elementos que más preocupa a los empresarios turísticos. Aunque las previsiones son optimistas, existe la sensación de que la situación internacional «puede cambiar en cualquier momento y alterar el rumbo de la temporada». «No sabemos qué puede pasar. La incertidumbre está ahí», reconocieron.
En este sentido, recordaron experiencias recientes como la pandemia, cuando las previsiones cambiaron de forma radical en cuestión de días. A pesar de ello, el arranque de la temporada está siendo positivo, ya que muchos establecimientos han abierto recientemente sus puertas con buenas cifras de ocupación. Es el caso del Hotel MiM Ibiza Meliá Collection, que inició su actividad el 1 de abril y que, en pocos días, han pasado de niveles de ocupación moderados a rozar el lleno durante el fin de semana.
«Empezamos con un 30 % el primer día, pero de cara al sábado estamos en torno al 95 %», explicó Silvia Borràs, responsable de recepción, destacando también las mejoras realizadas en las instalaciones. «Hemos reformado todas las habitaciones y, ahora, al pertenecer a una gran cadena, estamos llevando a cabo nuevos procedimientos y mejorías para dar un servicio enfocado más en el lujo», destacó. En estos primeros días, indicó, las estancias mínimas se sitúan en torno a las tres noches durante los fines de semana.
En cuanto a las nacionalidades, además del mercado nacional, se observa ya la presencia de turistas británicos, alemanes y de otros países europeos, aunque en menor medida que en los meses de verano.
«Muchos turistas nacionales vienen a Ibiza por primera», apuntó, resaltando que, aunque la plantilla todavía no está completa, hay espacios del establecimiento abiertos y disponibles, como, por ejemplo, el Sky Bar.
Turistas
Los propios turistas que han viajado a la isla durante esta Semana Santa destacaron la diversidad de experiencias que ofrece Ibiza. Un grupo de jóvenes, procedente de Girona, destacaron los paseos por el litoral y las excursiones, así como el ambiente que ofrece la isla. «Ibiza es un destino versátil que combina playa, naturaleza y ocio», apuntó un joven en el paseo de ses Figueretes. «Es un sitio muy completo, tienes mar y montaña a poca distancia», comentó José Prieto, procedente de Torremolinos, quien ha viajado unos días a Ibiza para visitar a su hermana.
«Nos faltaría algún día más, pero volveremos»
También hay quienes repiten visita o planean regresar en verano. «Nos faltaría algún día más, pero volveremos», aseguró el grupo de Girona, valorando especialmente el clima y la variedad de planes disponibles. En conjunto, los datos de esta Semana Santa apuntan a un inicio de temporada prometedor para Ibiza, con una «demanda sólida, un aumento de la ocupación y un cambio en las tendencias de consumo que beneficia al sector». Si la situación se mantiene estable, el sector confía en que 2026 pueda convertirse «en una de las mejores temporadas de los últimos años».
Sobran turistas y sobran africanos cobrando paguitas