Sin margen de error y con la necesidad imperiosa de comenzar a remontar, la UD Ibiza se presenta este domingo en Cartagena con la obligación de sumar los tres puntos. El equipo celeste se encuentra en zona de descenso al filo del término de la primera vuelta, una situación inesperada y sorprendente porque la escuadra se configuró con la idea de conseguir el ascenso.
El conjunto albinegro ocupa actualmente la sexta plaza con 27 puntos, a dos de la zona de playoff. Tras encadenar tres derrotas seguidas, una de ellas en Copa del Rey contra el Valencia, regresó a la senda de la victoria ante el Juventud Torremolinos (3-0) antes del parón navideño y empató en Alcorcón (1-1) la semana pasada.
Por su parte, la Udé arrancó la jornada en decimosexto lugar con 20 puntos. Los celestes encadenan cuatro partidos sin ganar, vienen de caer en casa contra el Eldense (0-1) y sólo ha ganado uno de sus 11 partidos oficiales (10 de Primera RFEF y uno de Copa del Rey) desde la llegada de Miguel Álvarez al banquillo en sustitución del despedido Paco Jémez.
El cuadro ibicenco llega el partido envuelto en un mar de dudas. Ya está realizando movimientos en este mercado de invierno, pero de momento son más las bajas que las altas. Solamente ha llegado el delantero hispano-sueco Max Svensson en calidad de cedido por parte del Casa Pía portugués, mientras que Santy Müller, Josep Señé, Álex Gallar, Fede Vico y Javier Belman han sido cortados. Así las cosas, Miguel Álvarez dispondrá de un menor número de efectivos de calidad en este encuentro. De hecho, Max Svensson entra en la convocatoria a pesar de que aterrizó en la isla el viernes.
El técnico albinegro ve a la ‘Udé’ como «un rival trampa» al estar «diseñado para ascender y pelear por no descender»
Sobre el duelo contra el Cartagena, que no podrá contar con Marco Carrascal ni Fran Vélez por lesión, el técnico de la Udé dijo: «Hemos hecho cosas para preparar el partido bien, como no puede ser de otra manera. Es un equipo cuyo fútbol asociativo es potente. Es un muy buen equipo, con una buena plantilla. Entonces, hay que preparar el partido bien y lo hemos preparado como siempre. Ni más ni menos».
Por su parte, Javier Rey, técnico de los albinegros, considera que el equipo ibicenco es «un rival trampa» dado que está «diseñado para ascender» pero se encuentra «peleando por no descender». «Eso habla de la dificultad de la categoría», agregó sobre una UD Ibiza de la que también destacó lo siguiente: «Juegan veloces, transitan rápido y cuentan con grandes nombres. Nos enfrentamos a un rival complicado y estamos preparados para enfrentarnos a un gran equipo».