El multicultural barrio de ses Figueretes de Ibiza se convirtió este domingo por la noche en un hervidero de nervios y tensión a consecuencia de la final de la Copa África de Naciones, que enfrentó a Senegal y Marruecos. Como medida disuasoria, ante la previsible tensión que se podía vivir en esta zona de Ibiza, en la que conviven una numerosa comunidad marroquí y también senegalesa, se cortaron calles y se desplegaron al menos una quincena de agentes de la Policía Nacional de Ibiza.
Según pudo comprobar in situ este rotativo, algunos agentes tuvieron que intervenir para mantener el orden en los bares donde se han juntado las diferentes comunidades para ver el partido. Especialmente tensos fueron los instantes finales de los 90 minutos. Un polémico gol anulado a Senegal y un posterior penalti a favor de Marruecos terminaron de calentar la final. Tanto fue así que, durante varios minutos, los jugadores senegaleses amenazaron con irse del campo.
Una tensión que se trasladó también a Ibiza y que terminó de explotar cuando Brahim falló el penalti. Explotó entonces el éxtasis y la alegría senegalesa en uno de los bares de la zona, provocando lanzamiento de mesas y sillas, lo que obligó a la intervención de la Policía Nacional. Los agentes identificaron a algunos de los presentes por el lanzamiento de estos objetos.
Desde ese momento, la Policía intentó mantener a la afición senegalesa y a la afición marroquí en diferentes zonas del barrio para evitar que el conflicto llegase a más.
Durante la prórroga llegaría el tanto de Senegal que les acabaría dando el título, otra explosión de alegría de los senegaleses que pudieron celebrar el título continental.
AdolfoLastima que no abortó tú madre.