No era el día o simplemente eran mucho mejores. La realidad es que no hubo color entre Agustinos Alicante y el Trasmapi Gobycar Citubo HC Eivissa. El 30-19 refleja la gran superioridad local en un partido que no tuvo historia y que rompe la racha de tres victorias consecutivas que llevaban los de Eugenio Tilves.
Los alicantinos no tardaron en demostrar por qué son el equipo revelación de la temporada y que su segunda posición no es casualidad. El 3-0 de salida no hacía presagiar nada bueno para los intereses pitiusos. Un 3-0 en cinco minutos en el que los ibicencos marraron un siete metros y dos lanzamientos, uno de ellos completamente solo desde el extremo.
El primer gol ibicenco llegó camino del minuto siete (3-1), pero los problemas en ataque fueron una tónica de todo el encuentro. Dio igual que Broto apareciese en la portería de los naranjas. La defensa alicantina frenaba a un equipo que al cuarto de hora ya caía por 7 a 3. Tres goles en 15 minutos era una losa imposible de levantar.
Una doble exclusión permitió a los de Tilves acercarse un poco. Del 9-4 se pasó al 9-7, pero una vez que los locales recuperaron la igualdad numérica, el partido volvió al paisaje de los primeros 20 minutos. Así, el Agustinos Alicante se marchó al descanso con una renta de cuatro goles (12-8). La diferencia era grande, pero no insalvable.
Sin reacción
El primer gol del segundo tiempo lo anotó Rueda, pero si había una ligera esperanza de remontada, esa quedó disuelta con un arreón local que terminó de romper el encuentro. Los naranjas, por momentos, recordaron a los del año pasado, cuando muchos partidos se escaparon desde los siete metros. Este sábado no era el día.
El 18-11, cuando todavía no se habían alcanzado los 10 minutos de este segundo tiempo, dejaba el partido ya visto para sentencia. No hubo capacidad de reacción. La distancia fue aumentando. La siempre dolorosa distancia de 10 goles llegó con el 22-12 y quedaba más de un cuarto de hora por jugarse.
Con el partido más que en el bolsillo, la sangría se detuvo, la diferencia se estabilizó alrededor de esos 10 goles, que terminaron siendo 11 cuando se agotó el tiempo. Por el camino llegó a haber una máxima de 12 tantos (29-17) en un partido que no tuvo demasiada historia. El Agustinos simplemente fue mejor, demostró ser mejor y se llevó una victoria incontestable.
La derrota es un frenazo para el conjunto ibicenco que se había vuelto a meter en la pelea por alcanzar las posiciones de playoff. Toca levantarse y recuperar energías de cara a la próxima semana, en la que tendrán otra complicada salida a la pista del Barça Atlètic.