Andrea Romero Escandell (Formentera, 20-04-2000) se colgó este fin de semana Almodóvar del Río (Córdoba) la medalla de plata en el Campeonato de España de campo a través. La atleta pitiusa, que corre para el equipo Hoka, logró así su segunda medalla nacional en categoría absoluta –la primera en cross–, confirmando su gran momento y que ya está entre las mejores del país.
—Primera medalla nacional de cross en categoría absoluta. ¿Cómo se siente?
—Estoy muy contenta porque una medalla se tiene que celebrar siempre. El año pasado logré también un bronce en los 5 kilómetros en ruta que se celebraron en Mallorca y esa sí fue más especial por ser la primera en categoría absoluta. Yo sé que estoy trabajando muy bien y, obviamente, estoy muy contenta, pero no ha sido como la primera vez.
—No sé si cuando se presentó en la salida pensaba que podía estar ahí, en el podio.
—Es cierto que faltaban algunas chicas, pero, sabiendo que yo estaba muy en forma y que en el cross de Elgoibar había sido la tercera española y, realmente, bastante cerquita de las primeras, que fueron Isabel Barreiro y Ángela Viciosa… Además, me habían dicho que había una chica muy buena, que es Claudia Corral, que en otro cross les había ganado a todas… Entonces sabía que tenía que luchar mucho las medallas. También había otras chicas que en otros crosses habían estado muy cerca de mí o incluso me habían ganado. En un Campeonato de España nunca sabes lo que puede pasar. Tenía que pelearlo, pero sabía que podía conseguirlo.
—Se quedó muy cerca del oro.
—Mentalmente pensé que Barreiro era imbatible. Antes de la carrera nunca pensé que podía ganar, sino que podía luchar por el bronce. De hecho, la plata me sorprendió. El oro nunca lo pensé y, cuando estaba en carrera y quise darme cuenta, la gente empezó a animarme. Me decía que Isa iba muy cansada y que yo estaba muy fresca, que apretase, que la cogía. Ahí empecé a reaccionar y cambié el ritmo, pero claro, con ese circuito costó el triple intentar cambiar. No llegaba… Lo intenté con todas mis fuerzas, pero no conseguía avanzar. Al final vi cómo rompía la cinta. Me quedé muy cerquita.
—Tras coleccionar unas cuantas en categorías inferiores, esta plata supone su confirmación.
—Bueno, cada competición es distinta. Yo ya llevo unos años en categoría absoluta y son años en los que he estado ahí peleando. He quedado la 18, la 13, el año pasado la 10 y, poco a poco, iba mejorando. Mi sueño era conseguir una medalla absoluta en cross, que es lo que más me gusta. De hecho, el circuito, con tanto barro, se puso a mi favor. Realmente estoy muy contenta, pero voy a seguir trabajando por nuevos objetivos que me motivan muchísimo.
—Este éxito confirma que está haciendo las cosas bien. ¿Cuánto tiene que ver el cambio de aires y de grupo de entrenamiento?
—Yo antes ya entrenaba muy bien. Ahora estoy haciendo las cosas bien, pero antes también las hacía. Lo que pasa es que ahora tengo un equipo mucho más grande, que está mucho más detrás de mí. Tengo la beca externa de la Española, que eso me supone tener fisio gratis, tengo nutricionista, tengo médico por si me pasa alguna cosa, pruebas de esfuerzo, un método distinto… Yo sé que estoy muy fuerte, pero ya venía muy bien entrenada de antes. Yo con Antonio Redolat en Valencia ya entrenaba bien, pero ahora este cambio ha ayudado también a que siga mejorando. A nivel económico tengo más ayudas. Parece que todo se ha puesto a favor. Eso también crea la presión de «ostras, tiene que salir sí o sí», pero estoy tranquila y en paz de poder hacer lo que más me gusta, de que esto se haya convertido un poco en mi trabajo y poder seguir dedicándome al atletismo al 100 %.
—Las marcas también dicen que está en su mejor momento. ¿Cómo ve el futuro?
—Realmente he ido mejorando mis marcas en casi todas las pruebas, pero es verdad que no son el objetivo que yo busco. Quiero muchísimo más. Creo que Andrea puede dar muchísimo más. Los objetivos que tengo este año son muy ambiciosos. El próximo reto que tengo es la media maratón de Berlín, el 29 de marzo. Me gustaría descubrir esa parte un poco más fondista de mí, que, según los resultados de los test que me han hecho, soy bastante fondista. Entonces quiero descubrir este año esa parte mediomaratoniana. También quiero mejorar mis marcas de 10K. El 33:12 del año pasado fue una locura para mí, pero creo que estoy para bajar la marca muchísimo más por los entrenos que estoy haciendo. Me veo un salto de calidad, que es lo que buscaba y no sabía si encontraría. Llevo tantos años haciendo esto que pensaba que igual estaba quemada o que simplemente ya no había más, pero sí. Estoy viendo en los entrenamientos que sí había más y confío en que salgan cosas muy grandes de mí.
—Entonces, ¿cree que puede aspirar a cotas mayores?
—De momento no me quiero poner ningún límite. Simplemente quiero seguir disfrutando de esto, seguir mejorando. Quiero exprimir mi máximo potencial y ojalá este año pueda meterle un buen bocado al 10K y debutar y hacer una buena marca en la media maratón. También quiero meterle un buen bocado a mi marca de 5.000 en pista.
—Aparte de Berlín, ¿cuáles son los objetivos? ¿Cuándo la tendremos corriendo por las Pitiusas?
—Próximos objetivos, pues el primero Berlín, luego el 10K de Laredo en abril y después seguramente enfocarme al 5.000, no lo sé. Por las Pitiusas, de momento, habrá que esperar. Este año tengo las competiciones muy acotadas. Es algo que quería cambiar también: tener las competiciones muy claras, muy marcadas en el calendario y trabajar para ello. No estar como dando saltos de un lado para otro, porque eso hace que no entrenes de forma continua y bien, porque la mente la tienes en muchos lados en vez de estar en uno fijo.