El Gasifred sumó un buen punto ante El Ejido este jueves (5-5). Fue un partido loco, una auténtica montaña rusa en la que la victoria pudo caer para cualquiera de los dos lados. Al final, un punto para los de Vila ante el segundo clasificado.
Las cosas empezaron de la peor manera posible. Los andaluces fueron los encargados de poner el balón en juego y en la primera acción, sin que los ibicencos llegasen a tocar el balón, llegó el primer tanto del encuentro. Josete culminó una gran jugada colectiva para poner el 0-1. Habían pasado 18 segundos.
No se conformaban los visitantes, que 20 segundos después pudieron hacer el segundo. Álvaro estuvo sensacional para desviar el balón a saque de esquina. La salida de El Ejido había sorprendido al Gasifred, que un puñado de segundos después se libraba del segundo con un balón que se estrellaba contra el palo.
Intentó responder el cuadro azulino con un potente disparo de Moreno que rebotó en un defensor. El atacante pidió tímidamente penalti por manos, pero el colegiado dijo que ahí no había nada. Tras este inicio fulgurante, el partido se normalizó un poco y el ritmo frenético de ocasiones se frenó.
Los minutos iban pasando y los de José Fernández parecían empezar a ir encontrándose un poco más cómodos. El encuentro era más parejo y aunque no había grandes ocasiones, los pitiusos empezaban a amenazar la portería andaluza. Así llegó el empate. Cuando restaban poco más de 11 minutos de esta primera parte, Usama reventó el balón, obligando al portero a repelerlo como pudo. El rechace le llegó a Ricardo, que no perdonó.
La alegría duró muy poco, menos de un minuto. En una acción similar al tanto ibicenco, Blat disparó con potencia, Álvaro no estuvo seguro y Vacas aprovechó que el balón se le había escapado para hacer el 1-2.
El tercero llegó en el minuto 12. Un despiste defensivo fue aprovechado por Nico Rosa para subir el 1-3 para El Ejido. José Fernández pidió tiempo muerto inmediatamente para intentar ajustar cosas y poder recortar la diferencia antes del descanso. El plan fue apostar por portero-jugador.
La tuvo el ‘Gasi’ en un par de acciones y a la tercera fue la vencida. Buitre, con la camiseta de portero, aprovechó la superioridad numérica y un regalo de Vicent Valdés para hacer el 2-3 y volver a apretar el encuentro. Un par de minutos después, Caruso estuvo a punto de hacer el empate, pero su disparo se fue a la madera. Así, sin más goles, se llegó al descanso.
La primera de la segunda parte fue para El Ejido, pero la defensa repelió por dos veces los disparos almerienses. El 2-4 llegó a los cuatro minutos de la reanudación, obra de Dela. Se le complicaban, y mucho, las cosas a los ibicencos, que además ya llevaban tres faltas.
Le tocaba arriesgar al Gasifred, que estaba más agresivo para intentar buscar ese nuevo gol que les devolviese al partido. Estaba igualado, pero amenazaban más los visitantes, que empezaban a merecer el quinto.
La oportunidad le llegó a los locales cuando Beto vio la tarjeta roja por doble amarilla a falta de más de nueve minutos para el final. La superioridad de dos minutos no se llegó a jugar, pues, en la misma falta, Faly hizo el 3-4. Volvía a haber esperanza.
El empate fue obra de Uge. Tras una acción de Vargas, que se encontró con una gran mano de Jesús, la jugada siguió y Uge puso el balón en la escuadra para subir el 4-4.
En la jugada inmediatamente posterior, se libró el Gasifred. Primero, Álvaro, con una gran parada, y, después, el palo, evitaban que El Ejido se volviese a poner por delante. Lo hizo a falta de tres minutos y medio en un nuevo error de Álvaro, al que se le volvió a escapar el balón. Blat no desaprovechó el regalo para hacer el 4-5.
El partido era una montaña rusa y en la primera jugada tras el saque de centro llegó el 5-5. Un potente disparo de Hugo Alonso sorprendió a la defensa almeriense. Locura en sa Blanca Dona. Y así fueron los últimos compases del encuentro. A ninguno le valía el empate. De hecho, el Gasifred apostó por portero-jugador. El gol pudo llegar en cualquiera de las dos porterías, pero especialmente claras fueron las de los visitantes, que se encontraron primero con Faly y después con Álvaro, que se quitó el mal sabor de boca con una parada que dejaba un punto en casa.