Miguel Álvarez, entrenador de la UD Ibiza, no tira la toalla. A pesar del nuevo revés sufrido a domicilio por el equipo celeste la semana pasada, el técnico arengó a «seguir remando». «No hay más. Lo bueno, entre comillas, son las sensaciones», expuso.
«Al final, creo que hacemos [méritos] para más cosas y que nos están penalizando momentos concretos. No queda otra que seguir. Vamos a intentar que sea más pronto que tarde, pero hay que cambiar fuera para tener cierta tranquilidad. Si no, vas cada semana igual. Y ahora ya tenemos otra vez otro partido muy importante contra un equipo que está como nosotros», explicó.
El técnico apuntó que los jugadores «están dolidos porque saben que hacen más cosas para ganar». «Tuvieron 18 tiros a portería, tres o cuatro ocasiones muy claras, no sé cuántos saques de esquina, 7 0% de posesión de balón... Sí, pero hay que ganar. Están dolidos, pero lo más importante y que te hace estar tranquilo son las sensaciones que ves del equipo, de cómo lo ves entrenando. Hay un ambiente fenomenal, sabiendo que tenemos que ganar. Yo creo que somos un equipo ahora difícil, pero esos pequeños detalles nos están penalizando fuera y nos hacen ser un equipo más frágil», indicó.
Sobre el duelo de este domingo contra el Tarazona (Can Misses, 12.00 horas), apuntó que lo ve «muy igualado, porque los números que tenemos prácticamente son muy parecidos». «Es otro equipo que también juega con cinco atrás, difícil de batir, muy bueno a balón parado, buen juego de bandas… En casa son más fuertes; fuera, no tanto, pero habrá una igualdad tremenda y los detalles son los que van a decidir el partido», continuó.
En el capítulo de bajas, cabe destacar que Monjonell e Iván del Olmo no estarán disponibles para este encuentro. También se ausentará Iago Indias por sanción.