La UD Ibiza regresa este domingo (12.00 horas) a Can Misses con la necesidad imperiosa de sumar los tres puntos. El conjunto celeste recibe al SD Tarazona en un duelo en el que no puede tropezar ya no sólo para no alejarse del sueño del playoff, sino también para evitar que salten las alarmas ya que la zonas de descenso está a únicamente tres puntos.
El equipo ibicenco sigue instalado en una dinámica de contrastes que le impide dar el salto definitivo hacia la zona de promoción. Una de cal y otra de arena. Así ha sido la tónica en las últimas semanas. Tras ofrecer una exhibición de autoridad en casa frente al líder, el CE Sabadell (2-0), al que superó con claridad en juego, intensidad y ocasiones, el conjunto celeste volvió a pinchar lejos de la isla. La derrota por 1-0 ante el CD Teruel supuso un frenazo –otro más– a cualquier atisbo de continuidad y volvió a evidenciar la asignatura pendiente del equipo: competir con la misma solvencia fuera que en Can Misses.
Esa irregularidad empieza a pasar factura en la clasificación. El objetivo del playoff se fijó desde el inicio de temporada, pero el equipo no termina de engancharse al tren de cabeza. Actualmente, la distancia con la zona de ascenso es de cinco puntos, aunque la presencia de rivales con partidos pendientes podría ampliar esa brecha hasta los siete. Se trata de un margen que, a estas alturas del campeonato, ya no admite demasiados tropiezos.
Por eso, el encuentro ante el Tarazona adquiere un valor añadido. No se trata solo de sumar tres puntos, sino de ganar un duelo directo frente a un rival que está justo por encima en la tabla, con un punto más. Un triunfo permitiría adelantarle y, sobre todo, reforzar la candidatura celeste a pelear hasta el final por las posiciones de privilegio.
El gran argumento al que se aferra la UD Ibiza es su fortaleza como local. En Can Misses ha encadenado tres victorias consecutivas, todas ellas por 2-0 y ante adversarios de peso. Primero cayó el Real Murcia, después el Atlético Madrileño y, por último, el propio Sabadell. No hay que olvidar que estos dos últimos ocupan las dos primeras posiciones de la clasificación. Estos resultados no sólo avalan la solidez defensiva (seis goles a favor y ninguno en contra en esos tres encuentros), sino también la capacidad del equipo para competir ante los mejores.
En el capítulo de bajas, Miguel Álvarez, entrenador de la Udé, no podrá contar con Monjonell ni con Iván del Olmo, ambos fuera por problemas físicos. Tampoco estará disponible Iago Indias, que deberá cumplir sanción. Son ausencias sensibles que obligarán a reajustar piezas. En la medular, David del Pozo tiene altas probabilidades de ocupar una de las posiciones de pivote junto a Theo Valls.
Enfrente estará un Tarazona que atraviesa una fase de notable regularidad, pero, eso sí, carente de contundencia. En lo que va de 2026 solamente ha perdido uno de sus últimos ocho encuentros, aunque también le está costando convertir empates en victorias. Apenas suma dos triunfos en lo que va de año. El más reciente llegó la pasada jornada ante el Sevilla Atlético (2-0), resultado que puso fin a una racha de cuatro jornadas consecutivas sin ganar.
Miguel Álvarez ya ha advertido de la dificultad del reto y prevé un partido «muy igualado, porque los números que tenemos prácticamente son muy parecidos». «Es otro equipo que también juega con cinco atrás, difícil de batir, muy bueno a balón parado, buen juego de bandas... En casa son más fuertes; fuera, no tanto, pero habrá una igualdad tremenda y los detalles son los que van a decidir el partido», señaló el preparador celeste.
La clave, por tanto, puede estar en esos pequeños matices: la eficacia en las áreas, la concentración en las acciones a balón parado y la capacidad para imponer ritmo desde el inicio. El conjunto unionista sabe que en Can Misses ha construido buena parte de sus aspiraciones y que no puede permitirse otro paso atrás. Si quiere aspirar al playoff, el margen de error se estrecha. Y el partido ante el Tarazona es una oportunidad para demostrar que este equipo está preparado para dar algo más que una de cal y una de arena.