Marc Tur lleva bastantes meses alejado de la competición, pero aún no ha pronunciado su última palabra. El atleta santaeulariense ha escuchado a su cuerpo, que le ha pedido un parón, al tiempo que avanza paralelamente en su camino hacia convertirse en médico. Los cambios de distancia no le han beneficiado, pero aún sueña con seguir cosechando éxitos en su especialidad atlética: la marcha.
—Lleva tiempo sin competir. ¿Por dónde pasa su futuro?
—A día de hoy, mi futuro sigue igual. Es decir, sigo siendo un atleta que está entrenando. Es cierto que he tenido una época de lesiones, sobre todo en el isquiotibial izquierdo, bastante duras. La temporada la empecé con ilusión, como todas, pero el isquio me volvió a dar la lata. Eso, junto a los cambios de distancia en la marcha y otros factores como mis problemas con la técnica, me llevó a tomar la decisión de pasar una temporada tranquila. Mi cuerpo, después de tanta lesión, necesita también un poco de descanso y no meterle tanta tralla. Al final, sigo entrenando. Sí es cierto que no estoy al mismo nivel quizá que en años anteriores, pero es debido a las circunstancias que se han dado.
—Paralelamente al atletismo, está más cerca de convertirse en médico.
—Sí. Oposité para médico de Estado, que es algo que me gusta y quería probar. Probé y la fase de oposición la he aprobado. Es un paso más. No voy a estar en el deporte de alto nivel toda la vida ni me voy a poder jubilar como deportista de alto nivel. Por eso, es importante que todos los deportistas de deportes no tan mayoritarios tengamos esa carrera dual, una formación académica. No he llegado a la fase final de la oposición, pero la difícil la he pasado. Obviamente, tengo que labrarme un camino para cuando se acabe la marcha y pasa por mi carrera de medicina. Hasta ahora sólo había sido formativa, pero ahora también seguramente sea profesional.
«Pienso que sigo siendo atleta y voy a seguir siendo atleta. Si persisten las lesiones, llegará el momento en el que tenga que decidir»
—Lo bueno de la marcha es que la retirada se puede retrasar bastante.
—Es una carrera que puede ser longeva. García Bragado ha estado hasta los 50 años. Se puede alargar. Los 50 creo que son demasiados, pero en fondo siempre puedes alargar la carrera todo lo que quieras. Es algo muy positivo, ya que me da tranquilidad en el sentido de que lo puedo seguir practicando hasta que realmente quiera, no por edad. En otros deportes, a ciertas edades el cuerpo no te permite seguir.
—¿Tenemos Marc Tur para rato entonces?
—Pienso que sigo siendo atleta y voy a seguir siendo atleta. Si persisten las lesiones y no rindo al mismo nivel, pues llegará el momento en el que tenga que decidir, pero como cualquier otro deportista. Sigo pensando que aún puedo llegar a conseguir algo. Llevo mucho bagaje detrás y en algún punto esto se va a acabar. De eso soy consciente. Es importante que sepamos que no somos futbolistas y por eso es importante tener una carrera dual. Por un lado, soy deportista y, por otro, soy médico.
«No somos futbolistas y es importante tener una carrera dual. Por un lado, soy deportista y, por otro, soy médico»
—Pese a esa posible carrera como médico, la retirada como deportista entiendo que está descartada.
—La retirada da vértigo. Durante una carrera, tenemos muchos momentos en los que pensamos en retirarnos, pero por el hecho de que no te van las cosas bien. En 2019 pensé en retirarme y me dio vértigo. ¿Me retiro? ¿No? ¿Sigo? Seguí y conseguí en 2021 ser cuarto en los Juegos Olímpicos. La vida da muchas vueltas. Desde luego, no puedes quitarte la idea de la cabeza cuando las cosas no van bien.
—Los cambios de distancia no le han beneficiado estos últimos años. ¿Cuánto le ha afectado?
—Aquellos Juegos fueron los últimos con la distancia de 50 kilómetros. Después, pasamos a los 35. Pensaba que me iba a ir bien, pero lo tuve difícil para adaptarme a la competición de 35 kilómetros porque realmente es una distancia que se adapta más a los corredores de 20 kilómetros. Tuve ciertas dificultades. Ahora lo vuelven a cambiar y ya no va a ser ni 35 ni 20, sino media maratón y maratón. El problema es que la maratón no va a ser olímpica, sino sólo la media. En el plano de motivación, eso me ha afectado. Que no haya una distancia olímpica de ultrafondo como los 50 o incluso lo más parecido, que son los 35, es algo que ha afectado a mi moral.
«Han vuelto a cambiar las distancias y ahora habrá media maratón y maratón. El problema es que la maratón no será olímpica»
—¿Cuándo le veremos de nuevo en acción?
—No puedo decir el día equis. Al final, creo que mi cuerpo me estaba pidiendo que bajara un poco las revoluciones. Una carrera deportiva es muy larga y hay momentos para eso. He aprovechado este tiempo. He seguido entrenando para que el día de mañana pueda volver a competir si quiero, pero al mismo tiempo he estado con el mundo de la medicina.