El sábado dejó uno de los momentos más vibrantes del fin de semana con la disputa del knockout sprint de aguas abiertas, un formato explosivo de 3 kilómetros que volvió a demostrar su espectacularidad. La competición se desarrolló en tres rondas eliminatorias sobre 1.500, 1.000 y 500 metros. En categoría femenina, las 20 mejores de la primera ronda accedieron a semifinales y solo 10 lograron el pase a la final, mientras que en la masculina fueron 30 los clasificados iniciales y también 10 los finalistas. Un sistema directo que mantuvo la emoción hasta el último metro y evidenció la dureza y el componente estratégico de esta modalidad.
Moesha Johnson (6:19.80) se colgó de nuevo el oro, sumando su segunda victoria del fin de semana y su cuarto título en este 2026. María de Valdés y Mateo García, como primeros españoles en la Copa del Mundo, se proclamaron campeones de España en sus respectivas categorías.
Dominio internacional en categoría femenina
Desde las primeras mangas se apreció un altísimo nivel internacional, con parciales muy rápidos y una intensa lucha por la posición. En la final, la australiana Moesha Johnson confirmó su gran estado de forma imponiendo un ritmo sólido desde el inicio para hacerse con la victoria (6:19.80), por delante de la alemana Lea Boy y la japonesa Ichika Kajimoto, en un podio muy ajustado. Boy, ganadora en Ibiza en 2025, no pudo revalidar el triunfo, aunque volvió a mostrar su regularidad.
La española María de Valdés fue la única representante nacional en la final y firmó una meritoria octava posición (6:37.70), en una actuación de enorme valor por el contexto en el que llegaba. La nadadora malagueña se rehizo en menos de 24 horas tras tener que retirarse en los 10 kilómetros del viernes por un episodio de hipotermia, en una de las jornadas más duras por la temperatura y el estado del mar.
Lejos de acusar el desgaste, De Valdés compitió con determinación en todas las rondas del knockout y se proclamó campeona de España. Clara Martínez de Salinas alcanzó semifinales, aunque no logró situarse entre las diez primeras. Ángela Martínez, plata en los 10 km, se quedó fuera de semifinales por apenas una décima de segundo.
«Me he sentido muy bien en comparación con el día de ayer, cuando tuve que retirarme por el frío. Las aguas abiertas son así y no supe gestionarlo bien, pero seguiré trabajando de cara a las dos pruebas de Copa del Mundo que nos quedan», explicó De Valdés. «El formato de 3 km es muy atractivo y los últimos 500 metros son determinantes», añadió.
Alta exigencia en categoría masculina
En categoría masculina, el knockout arrancó con tres rondas muy exigentes y un ritmo alto desde el primer momento, en las que España logró una destacada presencia con Mateo García, Carlos Garach y Mario Méndez, todos ellos superando la primera criba y accediendo a semifinales.
Ya en esa ronda, el nivel subió aún más en una serie rapidísima y muy compacta en la lucha por las diez plazas de la final. El húngaro Dávid Betlehem firmó el mejor tiempo (11:14.5), seguido de los italianos Gregorio Paltrinieri y Andrea Filadelli.
Los españoles se quedaron a las puertas de la final, con Mateo García undécimo, a una sola plaza del pase, resultado con el que además se proclamó campeón de España. Carlos Garach, en su regreso a las aguas abiertas, fue decimotercero en una semifinal de máxima exigencia.
En la final, el oro de la Copa del Mundo fue para Hungría. Betlehem se impuso con un tiempo de 5:43.3, por delante del italiano Paltrinieri y del francés Marc-Antoine Olivier