En un territorio como Ibiza, aficionados a la pesca recreativa y a la náutica celebraron ayer la construcción en Sant Antoni de una rampa que facilitará el acceso al mar de embarcaciones propiedad de particulares. El presidente de Pereyna, la Asociación de Pesca Recreativa y Náutica en las Pitiusas, Diego Alcalde, destacó que esperan «como agua de mayo» esta instalación ante el déficit de rampas que hay en la isla donde, además, los amarres en los puertos tienen precios «prohibitivos».
Diego Alcalde lamentó que son muy pocas las rampas en condiciones que pueden utilizar puesto que, además de la pasarela en sí, se necesita espacio para estacionar. «Una rampa como la de Santa Eulària, sin parking, no tiene sentido», afirmó.
En el Pesca Club Sant Antoni de Portmany, Rafael Costa reconoció que en su entidad se sienten también «muy contentos»por la construcción de una instalación que se venía reclamando en el municipio desde hacía más de 20 años. Según explicó, se habían mirado otras ubicaciones, pero pasaba el tiempo y hasta ahora la construcción de la rampa no se había hecho realidad. Costa destacó que la nueva rampa facilitará que los aficionados a navegar o a pescar puedan acceder al mar sin complicaciones, recordando que la pasarela de Caló des Moro es «peligrosa» por aspectos como su inclinación.
Xicu Juan, del club de pesca submarina C.A.S. S´Embarcador, también aseguró que esperan la rampa con ganas tras años reivindicando esta «necesidad absoluta» que ha tardado mucho en solventarse. Entre otras cosas, recordó las dificultades para encontrar una ubicación adecuada puesto que se buscaba un punto dentro de la bahía y con espacio suficiente para aparcar. Esta zona de Cala Gració reúne numerosos requisitos, afirmó Juan.
«Vivir de espaldas a la realidad es muy fácil», añadió.
Juan dijo no entender las críticas surgidas recientemente por determinados colectivos del pueblo, cuando el proyecto ha superado todo tipo de estudios medioambientales y ha estado en exposición pública «y ahí nadie dijo nada». A pesar de que los temporales del invierno han podido retrasar los trabajos, confió en que la obra esté lista de manera inminente.
Francis Barea consideró que la construcción de la rampa «está bien», pero más necesario es un sitio donde pequeñas embarcaciones como la suya puedan permanecer todo el año, puesto que en el Club Náutico sólo les dejan amarrar durante el invierno. También aseguró que, a pesar de las críticas de Salvem sa Badia de Portmany hacia la nueva rampa, al final «pagan justos por pecadores» ya que no son pescadores como él los que provocan contaminación o vertidos al mar.
Barea añadió también que la rampa de Caló des Moro «no es que sea peligrosa, es lo siguiente» hasta el punto de que para hacer uso de ella se necesita un todoterreno para poder maniobrar de manera segura.
Cabe recordar que el pasado mes de noviembre, el Ayuntamiento de Sant Antoni inició los trabajos de construcción de una rampa para la botadura y varada de embarcaciones menores en la zona de Cap Negret. El proyecto, con un presupuesto de 132.248,69 euros (IVA incluido) y un plazo de ejecución de seis meses, cuenta con la concesión administrativa de la Demarcación de Costas para el uso de un tramo de dominio público marítimo-terrestre de 263 metros cuadrados.
Con esta actuación, el Consistorio aseguró atender una demanda histórica del sector náutico y de particulares propietarios de embarcaciones de pequeña y media eslora que reclamaban la falta de puntos de acceso al mar.
La nueva obra cumplirá con la función de aliviar la presión existente en la única rampa pública del municipio situada en la playa urbana de Caló des Moro, a la vez que se desviarán los vehículos de remolque a una ubicación menos céntrica y con mayor posibilidad de accesibilidad y maniobrabilidad. Una vez entre en funcionamiento la nueva rampa, se prevé anular la de Caló des Moro por razones de seguridad con el objetivo también de ampliar la zona de baño.
La instalación se compone de una rampa de hormigón de 20 cm de espesor con dimensiones en planta de 14,22 metros de largo y 10,75 metros de ancho y una pendiente del 12%, de forma que se eviten largos recorridos del coche y que éste entre en zona mojada.