Entrar estos días al Mercat Nou de Ibiza implica toparse con un ambiente enrarecido. Los pasillos, habitualmente más llenos, vienen presentando un aspecto inusualmente desierto, según algunos vendedores, y los rostros detrás de los mostradores, al ser preguntados por el nuevo parking provisional, reflejan una mezcla de indignación y hermetismo. Al preguntar por el nuevo parking provisional habilitado por el Ayuntamiento, el silencio se apodera del lugar. Y es que el enfado generalizado proviene de una realidad incontestable: las ventas han disminuido porque los compradores han dejado de venir.
La paradoja es absoluta. Al visitar el nuevo parking provisional, ubicado en las pistas de baloncesto de la Calle Canarias, la estampa es desoladora: unos pocos coches contados y una explanada prácticamente vacía. «Lo que pasa es que no sé si hay un letrero que señale que ahí hay un parking, la verdad es que esta semana ha estado vacío prácticamente la mitad de la mañana, no hay mucho movimiento, aquí dentro no hay nadie», señala una de las comerciantes, que rompe el silencio para señalar la total ausencia de información.
Explica, además, otra compañera del gremio que el antiguo parking subterráneo, ahora inutilizado, siempre «estaba a reventar de conductores que pagaban cinco euros para pasear por Ibiza o subir al castillo». Ahora, la nueva zona es gratuita durante dos horas para los clientes que presenten su tiquet de compra del Mercat Nou. Sin embargo, parece ser que nadie se beneficia de ello. «Esperemos que se haga eco y la gente se entere de que sí hay parking gratuito para que vuelvan como solían hacer», confiesa con preocupación.
El «boca a boca» en la calle Canarias
La zona habilitada se encuentra ubicada en la calle Canarias, justo al lado de la plaza y el parque de la Paz. A pesar de ser unas instalaciones descritas por quienes las usan como «grandes y muy amplias», el desconocimiento de los clientes ha obligado a los propios tenderos a hacer de improvisados agentes de información.
«Hay mucha gente que de pronto todavía no se ha enterado, pero poco a poco se lo estamos diciendo a los clientes. En cuanto lo saben se alegran porque dicen: 'Bueno, ya podemos volver, ya tenemos un sitio libre donde aparcar y hacer la compra'», relata con optimismo otro comerciante del mercado. Este vendedor confirma que la sangría de clientes se debió puramente a la «angustia» de los usuarios por no saber dónde dejar el coche tras el precinto del subterráneo, pero recalca que el espacio provisional es una solución excelente que no solo beneficia al mercado sino que «da vida a todos los alrededores».
Clientes aparcados en la zona
El desconocimiento generalizado de la existencia de este aparcamiento se confirma en cuanto se interroga a los usuarios que caminan por la zona. Raúl, un cocinero de la isla que se encuentra en la pescadería haciendo su pedido, asegura que acude siempre que puede, pero admite que «vendría más si hubiese sitio para aparcar». Al informarle de que a escasos metros tiene un parking vacío y gratuito durante dos horas, su cara es de absoluta sorpresa: «No me he enterado de nada. Está bien saberlo; a partir de ahora pienso empezar a venir con la furgoneta».
El desconocimiento es generalizado. A las puertas del mercado, un cliente habitual sale cargado de bolsas tras haber estacionado su vehículo en doble fila. Al cuestionarle por qué se la juega a recibir una multa teniendo el parking provisional al lado, replica con asombro que nadie le ha notificado nada ni ha visto un solo cartel en los accesos. Este chico afrima que viene muy frecuentemente y que, «como no hay parking», aparca como puede, de mala forma y sin maldad, para salir corriendo a comprar lo que necesita.
La misma suerte corrió una residente extranjera que, tras dar vueltas y más vueltas al borde de la rendición, tuvo que detenerse a preguntar a un guardia de seguridad, quien finalmente le descubrió el acceso al recinto provisional de la calle Canarias. En el lado opuesto, los poquísimos usuarios que han conseguido conocer sobre el parking, están encantados. «A mí me parece fantástico. Me corto el pelo, enseño el tique y me voy. Hay un chaval de vigilante que te lo explica, pero la gente lo tiene que descubrir todavía», comenta un joven.
Los comerciantes
La apertura de este espacio alternativo ha llegado, a ojos de algunos comerciantes y trabajadores de los alrededores, tarde y mal. Según comenta un señor que trabaja en la zona, el Ayuntamiento tardó alrededor de 10 días en habilitar el recinto provisional, un periodo de tiempo que en el comercio local se traduce en demasiados días en dique seco y que ha terminado perjudicando a todos los negocios.
Una clienta que lleva alrededor de 35 años comprando en el Mercat Nou lamenta que, con la cantidad de impuestos que se pagan, sobre todo por parte de los trabajadores autónomos, las administraciones no inviertan en mantener los servicios públicos. Para ella, la falta de mantenimiento estructural es el verdadero origen de todo el caos actual. Apunta que si un lugar no se reforma cada cierto tiempo, se termina deteriorando inevitablemente: «Llevo desde el año 1989 en Ibiza y jamás se había invertido nada en el parking original». Bajo su punto de vista, si las cosas se hubieran cuidado y hubieran funcionado como toca desde el principio, hoy no habría ninguna necesidad de estar parcheando la situación con un parking provisional.
El ayuntamiento
Desde el Consistorio aseguran que se han utilizado múltiples canales públicos y privados para dar a conocer la alternativa de estacionamiento en la calle Canarias.
«Por una parte, el cambio de aparcamiento se ha publicado en la web del Ayuntamiento y en las redes sociales. También se ha emitido una nota de prensa que han sacado todos los medios de comunicación», explican fuentes municipales. Además de los canales oficiales, el Ayuntamiento destaca que se buscó la implicación directa de los propios afectados: «Se creó un canal de WhatsApp con todos los paradistas y se les explicó que se iba a abrir para que lo pudieran comentar con sus clientes directos».
Respecto a la señalización física en el propio recinto, desde el Consistorio aclaran que, desde el mismo 5 de junio, «también se han colocado algunos carteles en la entrada del mercado» para guiar a los compradores.
El Ayuntamiento de Ibiza, además, se compromete a reforzar la estrategia comunicativa de cara a los próximos días. «De igual manera, vamos a seguir informando de que existe esta posibilidad de aparcamiento para que llegue al máximo de personas», concluyen, insistiendo en que «se está trabajando para ayudar lo máximo posible a todos los paradistas» mientras se prolongue la situación provisional.