Por primera vez desde que se descendió a Primera RFEF, la UD Ibiza tendrá un final de temporada sin alicientes. El curso, completamente decepcionante, terminará sin sobresaltos. El playoff es un imposible y la permanencia está en el bolsillo. Quizás la clasificación para la Copa del Rey sea lo único que quede vivo, pero también es una posibilidad muy remota para un equipo que no ha dado el nivel esperado.
La decepcionante temporada se ha notado sobre todo en las gradas en las últimas jornadas. La desbandada entre la afición ha sido importante y en las últimas jornadas se están viendo unos números en Can Misses que no se daban desde la época anterior a la pandemia provocada por la COVID-19. 1.028 espectadores ante el Sanluqueño+, 1.328 contra el Sevilla Atlético y 971 contra el Torremolinos en los últimos tres encuentros como locales.
En el Municipal solo queda una jornada, la que se jugará la próxima semana ante el Cartagena. Un rival de mayor nivel, pero ante el que seguramente tampoco se vea una gran entrada, salvo afluencia visitante, ya que la parroquia celeste está desencantada con el equipo. Los otros dos encuentros se jugarán lejos de la isla. Esta semana en Alicante, ante el Hércules, y la última en Barcelona, ante el Europa, para cerrar la liga.
Tres partidos
Tres encuentros o, lo que es lo mismo, nueve puntos que hacen, como se mencionaba con anterioridad, que los alicientes para este tramo final sean mínimos. El playoff ahora mismo se encuentra a esa distancia de nueve puntos. Así que en el momento en el que el Europa sume, ya sería imposible. Además, tampoco parece probable que la UD Ibiza vaya a ganar los tres partidos que restan.
Por debajo, el descenso está a cinco puntos y, aunque las matemáticas dicen que todavía podría haber problemas, la sensación es que la permanencia ya es virtual. Hay varios equipos entremedias y tendrían que hacer todos un gran final de liga.
En el lado de las esperanzas, por agarrarse a algo, está una posible clasificación para la Copa del Rey. Para ello habría que acabar entre los siete primeros, ya que se clasifican cinco, pero Atlético Madrileño y Villarreal B no pueden hacerlo por ser filiales. Esa séptima plaza la ocupa en estos momentos el Algeciras, con cinco puntos más que los ibicencos. Es decir, que se tendrían que alinear los astros para que los celestes hicieran un pleno de victorias y el Algeciras pinchase en dos de las tres jornadas que quedan por jugarse.
En definitiva, todo hace pensar en un final de liga tranquilo para que la UD Ibiza cierre la temporada y se ponga a planificar la próxima. El fracaso es un hecho. Un equipo que partía como uno de los presupuestos más importantes de la categoría se ha tenido que conformar con pelear por la permanencia. La realidad es que en algunos momentos llegó a haber ilusión con el playoff, pero esos puestos siempre estuvieron lejos. La reacción que se esperaba tras el mercado invernal nunca llegó y los Salvo ya están pensando en cómo afrontar el próximo curso. Se espera un verano movido en las oficinas de Can Misses, pero antes hay que jugar estos partidos.