Cada vez queda menos para que esté listo el complejo ‘The N Residences’ del chef turco Nusret Gökçe, más conocido como Salt Bae, ubicado entre la avenida Vuit d’Agost y el Paseo Marítimo de Ibiza. Un proyecto que comenzó en 2024 y que está previsto que esté listo entre finales de 2026 y principios de 2027.
Unas obras que desde entonces han contado con la vista de Gökçe, quien ha criticado incluso el torrent de Sa Llavanera. En este sentido, en octubre de 2025 afirmó que «es un gran problema porque huele fatal».
Aun así, el proyecto ha salido adelante y el chef ha vuelto a la isla para ver cómo está su proyecto. Este martes, 5 de mayo, ha publicado en su cuenta de Instagram un vídeo frente a la estructura. «Estoy muy feliz porque uno de los mejores proyectos en Ibiza está casi listo y luce increíble. Vuestra casa en Ibiza», ha manifestado el chef.
El lugar
Cabe recordar, que esta estructura cuenta con 51 apartamentos de lujo, cuatro restaurantes (uno de ellos será el suyo propio) y un aparcamiento subterráneo para 80 coches y restaurantes para el cual ha desembolsado unos 100 millones de euros.
Además, el precio marca el lujo de este lugar. Un apartamento de una habitación en planta baja cuesta 1.130.000 euros; un apartamento de una habitación en planta baja 1.139.000 euros; un apartamento de dos habitaciones en planta baja 1.530.000 euros, y un apartamento de dos habitaciones en planta baja 2.000.000 de euros. Todos estos precios sin IVA incluido.
Salt Bae
El cocinero Nusret Gökçe, conocido como Salt Bae, se hizo popular en redes sociales hace unos años por su peculiar forma de poner sal a los platos: con la mano en pico y haciéndolo desde una distancia prudencial del palto. Desde entonces, su fama ha ido in crescendo hasta también dedicarse al sector inmobiliario.
Nusret Gökçe, conocido popularmente como Salt Bae, nació en Erzurum (Turquía) y proviene de ascendencia kurda. Abandonó la educación temprano debido a dificultades financieras y se inició como aprendiz de carnicero en la capital turca cuando era joven. Tras recorrer países como Argentina y Estados Unidos, regresó a su tierra natal para abrir su primer restaurante.
No hay absolutamente nada de lujo —ni siquiera de ultralujo— cuando hueles a mierda todo el día.