El San Pablo se despidió de la temporada con una derrota en la pista del Vilalba, equipo que se encontraba por encima en la tabla clasificatoria. Pese a la derrota por 5-3, el equipo ibicenco dio la cara y se mantuvo con vida prácticamente hasta la recta final del choque.
Las locales se adelantaron pronto en el marcador. A los seis minutos de juego, Marta se encargó de abrir la lata. Sin embargo, las pitiusas no se amilanaron lo más mínimo y la reacción no se hizo esperar.
En el minuto 11, Yara restableció la igualada. Desafortunadamente para los intereses de las discípulas de Sergio Oruj, las locales marcaron dos goles más antes del descanso (3-1).
Gema puso suspense al choque al reducir distancias a falta de siete minutos para la conclusión. El marcador estaba apretado y la balanza se podía inclinar para cualquier lado. Lara y Marta, en los instantes finales, decidieron dejar los puntos en casa.