Andrea Romero sumó ayer un nuevo éxito a su palmarés deportivo. La atleta formenterense se colgó la medalla de bronce con la selección española femenina en la Copa de Europa de 10.000 metros, disputada en la localidad italiana de La Spezia.
El conjunto español, integrado por Alicia Berzoza, Beatriz Álvarez, Isabel Barreiro, Andrea Romero, Irene Sánchez-Escribano y Marta Galimany, se quedó a 26 segundos de la medalla de plata, que fue para el equipo irlandés con una marca total de 1h 38:16.07.
Si en la categoría por equipos, las anfitrionas, pese a la ausencia de su gran estrella, Nadia Battocletti, vigente subcampeona olímpica y mundial, que tuvo que renunciar el pasado miércoles a la competición por enfermedad, cumplieron con los pronósticos, en la individual, la polaca Elzbieta Glinka culminó su cuento de hadas particular.
Glinka, que hace apenas cuatro años era una atleta aficionada, se coronó como nueva reina continental de los 10.000 metros tras completar las veinticinco vueltas a la pista del Centro Deportivo Montagna de La Spezia en un tiempo de 31:45.36 minutos.
Once segundos más que la francesa Alessia Zarbo, que como ya le ocurrió el pasado año en la localidad gala de Pacé, tuvo que conformarse con la medalla de plata con un crono de 31:56.18 minutos.
Un destino que pareció que podría ser muy distinto cuando Zarbo, la única que se atrevió a seguir el ritmo de la liebre, la burundesa Francine Niyomukunzi, al paso por los seis kilómetros contaba con unos sesenta metros de ventaja sobre el grupo perseguidor. Diferencia que poco a poco fue menguando hasta que al afrontar los 2.000 últimos metros Elzbieta Glinka se situó en una primera plaza que la atleta polaca, de 32 años, ya no abandonaría hasta el final.
Completó el podio la italiana Elisa Palmero que se colgó la medalla de bronce con una marca de 31:59.49 minutos, algo más de treinta segundos menos que Alicia Berzosa, la española mejor clasificada, tras concluir octava con un registro de 32:32.48 minutos.
Andrea Romero, con un tiempo de 33:41.35 minutos, ocupó la vigesimoctava posición de la general, un puesto menos que Irene Sánchez-Escribano. La formenterense participó en la serie B, la que abrió la veda, y fue cuarta en ella.
La deportista pitiusa estuvo en todo momento en el grupo de cabeza, en el que la italana Greta Settino tiró desde el inicio hasta que, a falta de tres vueltas, la austriaca Cordula Lassacher imprimió una marcha más para escaparse en solitario. Romero trató de seguir la estela de Settino y de la a holandesa Ineke van Koldam, pero el sofocante calor le impidió reaccionar y acabó cuarta, a cinco segundos de la tercera.
Al término de la prueba, declaró que «al principio me puse un poco nerviosa porque íbamos muy lentas y me encontraba muy bien». «Conforme pasaban los minutos, preferí reservarme. Con el calor que hacía, notabas las respiraciones de cada una. He intentado hacer todo lo posible, pero no tenía más cambio. Estoy contenta», expuso.