El ya exdirector deportivo de la UD Ibiza, Javi Lara, ha roto su silencio tras su salida de la entidad celeste con un emotivo comunicado en el que agradece el apoyo recibido durante su etapa en el club y deja entrever su malestar por la manera en la que se produjo su destitución.
La UD Ibiza anunció el pasado 26 de mayo la finalización de la etapa de Lara al frente de la dirección deportiva, una decisión que llegó después de una temporada muy decepcionante para el conjunto ibicenco, que quedó lejos de los puestos de promoción de ascenso y llegó incluso a verse involucrado en la lucha por evitar el descenso. El club comunicó entonces que ambas partes habían alcanzado un acuerdo para poner fin a su relación profesional y agradeció públicamente su trabajo y dedicación.
Sin embargo, varios días después de su salida, el exfutbolista cordobés ha querido dirigirse directamente a la afición a través de sus redes sociales. «Ya pasados unos días (aún duele, no el hecho, sino las formas)…», comienza un mensaje cargado de sentimiento y reflexión.
Lara, que regresó a la entidad en enero de 2025 para asumir por primera vez responsabilidades en los despachos tras colgar las botas, agradece especialmente el cariño de los aficionados ibicencos durante una campaña especialmente complicada. «Siempre estaré en deuda con vosotros», afirma.
El exdirector deportivo reconoce que aceptó el cargo «por ilusión y sentimiento», aunque admite que el desenlace ha estado muy lejos de lo que imaginaba. «El juez del fútbol son los resultados, y esta vez, el juicio fue bastante pronto», señala. Una frase que resume la sensación de no haber contado con el tiempo suficiente para desarrollar el proyecto deportivo que tenía en mente.
En ese sentido, Lara recuerda una reflexión habitual dentro del sector: «Dicen los que llevan tiempo en esta profesión que hasta que no llevas dos años en un club no se ve lo que realmente quieres hacer, así que nos quedaremos con la duda». Sus palabras evidencian la convicción de que su trabajo necesitaba un mayor recorrido para poder ser evaluado con perspectiva.
La temporada estuvo marcada por una profunda remodelación de la plantilla, especialmente durante el mercado invernal, donde el propio Lara reconoció públicamente que hubo que corregir errores de planificación realizados meses antes. A pesar de los cambios introducidos, el equipo nunca encontró la regularidad necesaria para pelear por los objetivos marcados al inicio del curso.
Uno de los párrafos más contundentes de su despedida llega cuando compara la profesión con una naranja: «Somos naranjas. Te exprimen al máximo y, cuando no les gusta el jugo que das, pues a la basura». Una metáfora que refleja el desgaste emocional que le ha dejado su paso por la dirección deportiva.
Pese a ello, asegura marcharse con la conciencia tranquila. «Lo más importante es haberlo dado todo», escribe, reivindicando su entrega durante los meses que estuvo al frente de la planificación deportiva del club.
Lara también tuvo palabras de agradecimiento para agentes, directores deportivos, secretarios técnicos y trabajadores de la entidad, con una mención especial para sus colaboradores más cercanos. «Miles de gracias de corazón por vuestra lealtad, dedicación, profesionalidad y disponibilidad las 24 horas del día», destacó.
El cordobés concluye su mensaje reafirmando una filosofía que ha defendido tanto dentro como fuera de los terrenos de juego: «La persona siempre estará por delante de la profesión». Un mensaje que resume la visión humana con la que afrontó una experiencia breve pero intensa en los despachos.
Lara se despide dejando claro que seguirá apoyando al club desde la distancia: «Siempre me alegraré de vuestros éxitos. Forza Ibiza».