La eliminatoria de ascenso a Segunda RFEF entre el Manacor y la Penya Esportiva Santa Eulàlia podría tener un nuevo capítulo fuera de los terrenos de juego. La derrota del conjunto manacorí por 1-3 el pasado domingo en Na Capellera, un resultado que dejó al equipo sin opciones de continuar luchando por el ascenso, ha dado paso a una posible impugnación del encuentro por parte de la entidad mallorquina. El club considera que las circunstancias previas al partido podrían haber alterado el normal desarrollo de la jornada y ya estudia las vías reglamentarias para presentar una reclamación formal.
El origen de la polémica se encuentra en el retraso del inicio del encuentro. El partido estaba programado para las 12.00 horas, pero la Penya Esportiva solicitó aplazarlo una hora al llegar a Manacor alegando que parte del material deportivo, concretamente las botas de los jugadores, había quedado en Ibiza. El árbitro del encuentro, Antoni Magí Bordoy, aceptó la petición después de recibir las explicaciones del conjunto pitiuso, una decisión que generó malestar tanto en la plantilla como en la directiva del CE Manacor. Según la versión ofrecida por la Penya, las botas fueron enviadas en un vuelo posterior al de la expedición y llegaron a tiempo para disputar el partido a las 13.00 horas.
Ante esta situación, el abogado Martí Bonet, vinculado al club manacorí, ha iniciado los pasos para esclarecer lo sucedido y determinar si existió alguna irregularidad. El CE Manacor ha solicitado que la Penya Esportiva Santa Eulàlia aporte ante la Federación la documentación de la compañía aérea que acredite que el material fue efectivamente transportado en un vuelo posterior. La entidad mallorquina mantiene dudas sobre la veracidad de esta circunstancia y no descarta llegar hasta las últimas consecuencias si considera que el aplazamiento del encuentro no estuvo suficientemente justificado.
Visca el Manacor !!!