La presentación de Míchel Sanz como nuevo director deportivo de la UD Ibiza no ha dejado indiferente a nadie. Con una claridad que rara vez se ve en el fútbol actual, el aragonés dejó una rueda de prensa llena de titulares y desprendiendo una ambición que llenaba la estancia. «Vengo a un proyecto para subir a Segunda División», resumió un Sanz que compareció acompañado del presidente Amadeo Salvo. La apuesta por Míchel Sanz es total, que firma por tres temporadas.
Antes de enfrentarse a las preguntas de los periodistas ya dejó un mensaje potente: «Quiero agradecer la confianza por depositar en mi persona este proyecto, que es muy ilusionante para mí. Vengo con muchísimas ganas de trabajar, con muchísimas ganas de hacerlo bien. Como director deportivo tengo una obligación, un compromiso, que es crear una plantilla muy competitiva, una plantilla con una identidad, una plantilla equilibrada, una plantilla con recursos, pero sobre todo con mucho hambre. Al final la propiedad tiene hambre de éxitos, yo tengo hambre de éxitos, el entrenador tiene hambre de éxitos y el futbolista lo tiene que tener. Es algo que tiene que ser sí o sí. A partir de ahí, vamos a trabajar con rigor, tomando las mejores decisiones posibles para el club y nos vamos a dejar la vida para que nuestra afición se sienta orgullosa. Vamos a hacer un equipo para estar preparados para ascender a Segunda División. No nos escondemos, ni nos vamos a esconder. Ahora hay que ser claros también y tenemos que ser conscientes de que la categoría es muy exigente y de que hay muchos rivales muy buenos».
Al ser preguntado por ese hambre del que hablaba y si se iba a evitar traer jugadores veteranos o que viniesen de Segunda, también fue claro: «Hay futbolistas de 33 años que pueden tener ese hambre de querer jugar en Segunda División. La isla es magnífica para vivir aquí, pero venimos a jugar al fútbol. Este no es un club en el que la gente vaya a estar cómoda porque se va a currar muchísimo en el día a día. El perfil de jugadores no tiene por qué ser diferente. ¿Vamos a firmar futbolistas que han estado en Segunda División este año? Sí, seguro. Pero no van a venir de vuelta. No vamos a traer futbolistas que no sintamos que tienen esa sangre en los ojos de querer ganar y querer ascender».
Sin renovaciones
Uno de los principales titulares lo dio en el capítulo de bajas y con una contundencia poco habitual: «La idea del club es no renovar a ningún jugador que acabe contrato». Una claridad a la que añadió, además, que también se les ha comunicado que no cuentan para continuar a Sergio Díez, Izan Yurrieta, Tamir Glazer y Mounir. El resto de jugadores con contrato sí están en los planes celestes, a los que se suma, además, Astals, que regresará tras su cesión en el Sabadell.
Sanz también fue cuestionado por el futuro de Fran Castillo, que suena para varios equipos de Segunda División. «La postura del club es implacable: Fran Castillo tiene que ser una pieza importantísima en el ascenso de la UD Ibiza. Hemos rechazado propuestas y, a no ser que se vuelvan locos, Fran Castillo seguirá aquí», sentenció.
También informó de que ya tenía un fichaje cerrado, aunque no adelantó el nombre, y varias operaciones encaminadas, que espera cerrar en los próximos días. De hecho, habló de que será un verano movido en el que tendrán que venir 14 o 15 futbolistas. «Vamos a ser muy pulcros y tener responsabilidad. Obviamente nos documentamos sobre cada uno y sobre cómo son como persona, su familia…», explicó, para después recalcar que quiere mejorar todas las líneas del equipo.
Palo a Javi Lara
Antes de todo esto, había tomado la palabra Amadeo Salvo, que ensalzó a Míchel Sanz, pero también dejó varios recados para su predecesor, Javi Lara. Entre las alabanzas, habló de que buscan estabilidad y de que el aragonés ha estado 13 años en el Tarazona, primero como jugador y luego como director deportivo. También valoró su formación en Administración y Dirección de Empresas. «No sólo es un hombre de fútbol, también sabe lo que es una empresa y cómo funciona. […] Sabe defender el dinero hasta el último céntimo, como si fuera suyo, porque sabe cómo funciona todo esto».
Y por último, valoró que se vaya a establecer en la isla con su mujer. «Para nosotros es un aspecto fundamental. Desde la época de Soriano y de Miguel Ángel Gómez, nadie había residido aquí de manera estable. Cada uno tenía unas condiciones personales que les limitaban. Esta es la primera vez que un director deportivo viene acompañado de su familia y nos parece un aspecto fundamental. No estar tres días en la isla y perderte el 50% de lo que pasa. Muchas veces las cosas que pasan en este club son por eso».
Un palo encubierto a Javi Lara que recalcaría más adelante al ser preguntado por las palabras del exdirector deportivo en su despedida, siendo incluso más duro: «Quedamos los 12 y tuvimos que fichar 30 y pico futbolistas. Es una realidad. Nosotros no podemos luchar contra una realidad».
La isla es magnífica para vivir si tienes un sueldazo como el que te van a pagar rey.