La Peña Deportiva ya está de vuelta en la Segunda RFEF. El conjunto de Santa Eulària culminó el pasado sábado una temporada de esfuerzo y superación con una contundente victoria por 5-2 frente al Arenas de Armilla en el partido de vuelta de la eliminatoria final de ascenso, un resultado que desató la euforia en las gradas y devolvió al club a la categoría que perdió hace apenas un año. Ahora, toca sentar las bases de la nueva temporada. La presidenta, Ana María Mateu, tiene claro que intentarán «hacer el mejor proyecto posible», tal y como declaró en Fibwi Radio.
La máxima responsable del club aseguró estar «orgullosa de nuestros jugadores y del cuerpo técnico». «Lo que se vivió el sábado será un día inolvidable para la historia del club. Fue increíble cómo la grada animó a los jugadores», afirmó. Mateu reconoció que la tensión marcó buena parte del encuentro: «En la primera parte estábamos todos muy nerviosos porque costaba sacar el partido adelante. Pero no sé qué pasó en el vestuario; cambió la cosa y luego fue una alegría para todos».
El ascenso supone mucho más que un éxito deportivo para la presidenta. Después del descenso de la pasada campaña, recuperar la categoría se había convertido en un objetivo prioritario para toda la entidad. «Para nosotros es un orgullo y una alegría. El año pasado fue un palo para todos. Era mi primer año como presidenta y para mí fue especialmente duro. Lo que más deseaba era volver a subir porque el pueblo se merecía que el equipo estuviera en Segunda RFEF», explicó.
Mateu también recordó que la temporada no ha sido sencilla, aunque destacó una de las decisiones clave que acabaron marcando el rumbo del equipo: la apuesta por Ramiro González como entrenador en la recta final del curso. «Ha sido un año complicado. Apostamos por Ramiro y creo que fue una apuesta acertada», señaló.
La llegada del técnico para sustituir a Raúl Garrido resultó determinante en el desenlace de la temporada. «Ha salido genial. Venía con muy pocos meses por delante para cambiarlo todo. Yo lo conocía como persona y como jugador porque había coincidido con él y confié en él», comentó la presidenta.
Con el ascenso ya celebrado, la Peña Deportiva comienza a mirar hacia el futuro. El reto ahora será consolidarse en una categoría exigente y construir un proyecto competitivo. «Ahora intentaremos hacer el mejor proyecto posible, elaborar el mejor presupuesto e intentar mantener la categoría, que es lo que queremos. Será una temporada complicada. Hay equipos muy buenos y tendremos que competir en cada partido», advirtió.
En ese nuevo proyecto, Ramiro seguirá ocupando un papel fundamental al frente del banquillo. Mateu confía plenamente en su capacidad para liderar al equipo en la nueva etapa. «Seguirá siendo el entrenador y quien lleve al equipo hasta donde pueda llevarlo. Es un luchador, lo vive mucho, es intenso, sufre y sé que intentará hacerlo lo mejor posible», concluyó.
La Peña Deportiva ya disfruta de un ascenso que devuelve la ilusión a la afición de Santa Eulària. Tras una temporada llena de obstáculos, el club ha recuperado su sitio en la Segunda RFEF y afronta ahora el desafío de asentarse en la cuarta categoría del fútbol nacional.