Javier Cardona (Ibiza, 1986) logró recientemente la medalla de plata en la prueba de triatlón de media distancia del Campeonato de Europa Multideporte en la categoría veterana 1 (40 a 44 años). En su juventud llegó a ser campeón de España de natación, pero lo que realmente le gusta es el triatlón, al que le dedica muchísimas horas cada semana.
—Plata en un Europeo Multideporte no se consigue todos los días. ¿Es su mayor logro o antepone otros?
—No sabría decir porque llevo nadando desde que tenía tres años y, en el ámbito competitivo, con 14 años empecé ya a ir a Campeonatos de España. Me quedo con los resultados que conseguí en natación, quedando campeón de España en las categorías infantil y júnior. Estuve representando a la selección española en diferentes competiciones internacionales cuando era nadador. Una vez se acabó esa época de nadar, me metí en el triatlón. Había estado combinando natación y triatlón, pero me tuve que decantar por la natación para estar en la Escuela Balear de l’Esport. Estuve dedicándome a ello hasta los 25 años y luego ya empecé a hacer aquello que no pude hacer antaño.
—¿Cómo se introdujo en el mundo del deporte?
—Como la mayoría de niños, en cursillos para aprender a nadar cuando tenía tres o cuatro años. A partir de ahí, me fue yendo cada vez mejor. Por aquel entonces no me gustaba. Lo que me gustaba era jugar con mis amigos a fútbol o a otra actividad, pero, a partir de los 11 o 12 años, empecé a destacar un poquito más, quizá por el físico y por ser alto. Empezaron a llegar buenos resultados y a destacar sobre mis compañeros y los demás. Luego, me acabó apasionando tanto que no puedo estar prácticamente un día sin nadar. Lo tengo casi como un estilo de vida.
—¿Qué diferencia hay entre el Javi Cardona que empezó a destacar de joven en su deporte y el de ahora?
—Pues mucha diferencia no hay. La pasión y la ambición creo que siguen siendo las mismas o incluso te podría decir que ahora tengo más. La salud y las lesiones me respetan. Sinceramente, cada vez me siento mejor. Recientemente cumplí 40 años. La gente siempre me decía: ‘Verás cuando llegues a los 40’. Pues me siento igual o incluso mejor. Es un estilo de vida. Lo tengo muy interiorizado. Es algo muy necesario en mi día a día.
—Estuvo varios años en el CN Palma. De hecho, se cumplen 10 años de su regreso. ¿Cómo recuerda aquella etapa como nadador y entrenador?
—Es donde he crecido y Palma es mi segunda casa. Estuve desde los 14 años hasta los 30 allí, donde pasé toda mi formación como persona a nivel académico. Allí tengo prácticamente todo: amigos, compañeros y muchísimas experiencias vividas.
—Regresó en 2016 para entrenar a un grupo de natación en Santa Gertrudis. ¿Cómo fue esa experiencia?
—Muy buena. He estado nueve años allí. Un entrenador dejaba el puesto y Javi Bonet me llamó para preguntarme si conocía a alguien para cubrir esa plaza. Se me quedó la mosca en la cabeza, pensando que igual era mi momento para volver a casa y seguir haciendo lo que tanto me gusta: preparar a gente, dirigir y llevar los grupos de Santa Gertrudis. Estuve muy a gusto y encantado, consiguiendo también buenos resultados. Quién sabe si en el futuro puedo volver a estar allí de nuevo. Nunca descarto nada. Ahora estoy viviendo otra experiencia, una oportunidad laboral que me llamó mucho la atención, en DBalance, un centro de desarrollo y trabajo de fuerza en grupo. Ya mismo cumplo mi primer año y estoy muy contento.
—¿Cuánto tiempo le consume la preparación para las pruebas de triatlón?
—A mí me gustan las pruebas de media y larga distancia. Además, el hecho de estar muchas horas me gusta. Es algo que me hace sentir bien. No es que sea muy recomendable para todo el mundo, pero a mí me hace sentir muy bien. Podría estar rondando las 17 horas de media por semana, con algunos picos de 22 o 24 horas. Es casi un trabajo. Ojalá pudiera cobrar por ello, pero no es el caso. Me salen más horas de entreno de las que debería hacer.
—Con todo, la natación no la ha dejado de lado y sigue ganando travesías insulares. Se le ve como pez en el agua.
—Ya no entreno como entrenaba por aquel entonces, cuando competía a nivel nacional e internacional en piscina. Ahora uso la natación como parte del triatlón. No son los mismos volúmenes de entrenamiento, pero entreno a diario la natación. Cuando una persona hace lo que le gusta, las cosas salen solas. Lo disfruto.
—A finales de mes se celebra la Travesía de sa Cova de ses Llagostes. Usted es el rey de esta prueba. ¿Buscará un nuevo triunfo?
—No lo sé. Tampoco me lo he propuesto como un reto. El año pasado gané y creo que fue mi duodécimo título en esta prueba. No sé si estaré aquí o fuera a finales de mes, pero, si me siento bien y estoy aquí, iré como siempre a dar lo mejor de mí. Hay que tener en cuenta que los chavales suben mucho de nivel y en distancias tan cortitas hay gente con mucha potencia. Si saliera bien, me alegraría tanto como la primera vez.