Llega la hora de la verdad. Este fin de semana arranca la Primera RFEF y lo hace con la UD Ibiza como uno de los equipos candidatos al ascenso. El proyecto de Amadeo Salvo ha vuelto a demostrar músculo económico para reunir, a priori, una de las mejores plantillas de la liga. Eso sí, habrá que demostrarlo en el terreno de juego.
De momento, las sensaciones están siendo bastante positivas. A excepción del último partido amistoso, en el que se empató contra el Mallorca B y el juego no fue fluido, el conjunto celeste ganó todos sus encuentros y había dejado una imagen de menos a más y bastantes goles.
Cabe recordar que el proyecto viene de una temporada para olvidar, en la que estuvo coqueteando con el descenso pese a tener una de las plantillas más caras de la categoría. Eso llevó a una profunda remodelación. El club decidió no renovar a ningún jugador, cambiar de técnico y de director deportivo. Además, hubo varios jugadores con contrato que también salieron. Tanto fue así que del año pasado solo quedan en plantilla Manu Pedre, Theo Valls, Iván del Olmo, Mazeya y Javi Eslava.
El verano celeste ha sido muy movido, con 17 caras nuevas, y todavía faltan piezas por llegar. También ha habido una muy mala noticia, como la grave lesión de Liberto Beltrán. Procedente del Huesca, estaba llamado a ser uno de los nombres importantes en la categoría, pero se perderá casi toda la temporada.
Pero más allá de todo esto, la clave pasa porque el nuevo técnico, Raúl Llona, tenga la capacidad de conseguir armar una máquina que funcione. A priori, los nombres y las primeras sensaciones son buenas, pero será a partir de ahora, con los puntos en juego, cuando habrá que empezar a poner nota a un equipo que tendrá la exigencia de pelear por el ascenso.
En las oficinas de Can Misses no se ha ocultado que ese es el objetivo. En su presentación como director deportivo, Míchel Sanz fue muy claro y apuntó al salto de categoría como la idea de un club que ha vuelto a hacer un desembolso importante para atraer a jugadores de renombre en la categoría y algunos que vienen de Segunda. Eso sí, también dejó claro que la UD Ibiza no será el único equipo que parte con ese objetivo en una liga en la que hay muchos históricos y un gigante como es el Zaragoza.
Sin derrotas
Los números antes de visitar este fin de semana al Antequera son de cinco victorias y un empate en los seis amistosos que disputaron los celestes a lo largo del mes de agosto. Se abrió fuego ante el Elche Ilicitano en una primera toma de contacto que acabó con victoria celeste por 3 a 1, con goles de Iker Varela, Pedro Ortiz y Ullmann.
La segunda prueba fue contra la SD Ibiza en el trofeo Festes de la Terra y se decidió con un gol de Ander Yoldi. El jugador navarro está siendo uno de los grandes nombres del verano ibicenco, con actuaciones más que destacadas.
También fue protagonista en la goleada ante la Peña Deportiva (5-0). Eslava, Genaro, Pablo Busto y Mazeya fueron los artífices de los otros cuatro goles.
La pretemporada siguió con un pequeño stage en territorio vasco, en el que se goleó al Arenas (1-4), viendo portería Manu Justo, Iker Varela, Mazeya y Pedro Ortiz; y se sufrió más ante el Osasuna Promesas (1-2). En este choque marcaron Eslava y Yoldi. Este último también fue el autor de la diana del último amistoso contra el Mallorca B. Un empate a un gol en un choque que dejó ciertas dudas y frenó la buena racha.
Ahora llega lo verdaderamente importante. Los amistosos han servido para generar confianza y comprobar el potencial de una plantilla prácticamente nueva, pero el estreno ante el Antequera pondrá al equipo ante su primera prueba de fuego. La UD Ibiza parte con la obligación de estar arriba y, aunque queda mucho camino por recorrer, el primer paso será empezar la liga demostrando que las buenas sensaciones del verano tienen continuidad cuando los puntos están en juego.
El apunte