El Class Sant Antoni superó este domingo al Zaragoza (73-58) para quedarse como líder en solitario de su grupo y poner un pie y medio en las eliminatorias. Los ibicencos tardaron en encontrar su mejor versión, pero tras el paso por vestuarios el partido cambió por completo y los de Boris Balibrea terminaron siendo una apisonadora.
Los de Sant Antoni salieron bien y se apuntaron las dos primeras canastas, tratando de imponer un ritmo alto que el Zaragoza parecía dispuesto a aceptar. Se corría mucho de un lado a otro de la pista y los puntos empezaban a caer en ambas canastas. Eso sí, también había imprecisiones y, a los cuatro minutos, el marcador era de 7-7. Los errores del conjunto local permitieron al Zaragoza tomar su primera ventaja (7-10).
El Class no terminaba de estar fino y sufría ante un conjunto maño en el que Medor asumía el protagonismo ofensivo. El juego pasaba por sus manos y estaba haciendo daño a los ibicencos. No estaba siendo el mejor primer cuarto del conjunto de Boris Balibrea y los diez primeros minutos se cerraron con 18-22 en el marcador de sa Pedrera.
Los ibicencos reaccionaron en el segundo cuarto y un parcial de 6-0 dio la vuelta al marcador para regocijo del público que se había acercado a seguir este partido de Copa de España. Sin embargo, el Zaragoza volvió a recuperar sensaciones y consiguió recuperar la ventaja. Las sensaciones no eran buenas para el Class, aunque un triple de De la Rúa permitió llegar al descanso con todo muy abierto (34-35).
El tercer cuarto cambió por completo la decoración. Las indicaciones de Balibrea surtieron efecto y el Class salió con otro aire. La intensidad defensiva se multiplicó y eso desactivó por completo al conjunto visitante. Un parcial de 15-3 permitió a los ibicencos abrir una brecha importante (54-38) con el tercer cuarto ya bien avanzado.
El Zaragoza no quería rendirse y peleó para mantener vivo el partido y llegar con opciones a los últimos diez minutos. Los maños forzaron muchas faltas para acudir a la línea de personal y seguir sumando, lo que les permitió acercarse y volver a bajar de los diez puntos de desventaja. Así, se llegó al último cuarto con ocho puntos de renta para el Class. Había partido, aunque el conjunto portmanyí lo tenía en su mano.
Los de Balibrea salieron con fuerza y un parcial de 10-2, que situó el marcador en 69-51 cuando todavía no se habían disputado cuatro minutos del último cuarto, terminó de decantar el encuentro. Los últimos minutos sirvieron para repartir minutos y seguir cogiendo ritmo de competición, ya que estos partidos, aunque son oficiales, también están siendo utilizados como preparación durante esta pretemporada.