En el descuento y con remontada incluida. De la manera que más duele. Así cayó la UD Ibiza en el feudo del Real Jaén (2-1), víctima de un final cruel que dejó a los celestes con las manos vacías después de haber golpeado primero. El tanto de Lazo, nada más arrancar la segunda parte, puso al conjunto ibicenco por delante, pero David Serrano y Nacho Castillo voltearon el marcador para condenar a los de Raúl Llona a su segunda derrota en otras tantas salidas de este curso. Lejos de casa, de momento, sigue haciendo frío para la Udé.
Raúl Llona introdujo tres cambios con respecto al once de la jornada anterior. En el centro del campo, Astals entró por Ortiz, mientras que Manu Justo y Yoldi ocuparon los puestos de Javi Eslava e Iker Varela en ataque. La portería y la línea defensiva permanecieron intactas.
El Real Jaén saltó al césped de La Victoria con más energía y decidido a hacerse con el mando. Los locales se adueñaron de la posesión y comenzaron a merodear con peligro el área de Andrés Prieto. El equipo celeste no encontraba la comodidad necesaria para imponer su juego y tuvo que resistir el empuje inicial de los andaluces.
Diego Fuentes estuvo a punto de aprovecharlo. El atacante se abrió paso entre varios rivales con una gran acción individual y acabó plantándose solo ante Andrés Prieto. El guardameta ibicenco, una vez más providencial, sacó una mano magnífica para evitar el primer golpe.
Poco a poco, sin embargo, el conjunto unionista fue sacudiéndose el dominio local. El partido comenzó a equilibrarse y los ibicencos encontraron espacios para hacer daño. A la media hora llegó la respuesta. Theo Valls dispuso de dos buenas ocasiones para romper el 0-0. Primero, remató fuera tras un pase filtrado de Blasco que Yoldi dejó pasar entre sus piernas. Poco después, el francés soltó un latigazo desde fuera del área que el portero jiennense desvió a córner.
Eran los mejores minutos de la Udé, pero el Jaén no había dicho su última palabra. En el minuto 34, David Serrano voleó un centro llovido desde el costado izquierdo y volvió a encontrarse con Andrés Prieto. El guardameta visitante metió el guante para mantener el empate y salvar de nuevo a los suyos.
La primera parte terminó con dos nuevas aproximaciones pitiusas. Primero fue Yoldi quien recibió en profundidad y disparó fuera antes de chocar con el portero, que había salido tarde de su área. Después, Lazo probó fortuna desde la frontal y su disparo se perdió muy cerca de la escuadra. El 0-0 resistía, pero la UD Ibiza ya había enseñado los dientes.
La segunda parte
Tras el descanso, llegó el golpe. Solo habían transcurrido cuatro minutos cuando Lazo encontró la llave para abrir el partido. El atacante tiró una pared con Víctor García y, desde cerca del área pequeña, cruzó la pelota al fondo de las mallas. Golazo. El Real Jaén reclamó una posible posición de fuera de juego, pero la revisión no cambió la decisión y el tanto subió al marcador.
El equipo de Raúl Llona había hecho lo más difícil: ponerse por delante. Tocaba resistir, competir y aguantar el empuje de un Jaén obligado a reaccionar. Durante muchos minutos, el tiempo se convirtió en el mejor aliado de los ibicencos, pero el Jaén encontró un salvavidas en el minuto 71.
David Serrano recibió, se giró y, con un regate a la media vuelta, dejó atrás a dos rivales. Levantó la cabeza y, desde unos 25 metros, soltó un obús que se coló directamente por la escuadra. Descomunal.
Llona movió el banquillo en busca de piernas frescas. Javi Eslava y Erik entraron primero, y Hugo San Modesto y Almenara lo hicieron después. Y nada más saltar al césped, Eslava tuvo en sus botas el que pudo ser el golpe definitivo. El atacante recibió dentro del área y soltó un zapatazo que parecía llevar veneno. Pero el guardameta jiennense respondió con una intervención espectacular.
Dicen que el fútbol castiga al que perdona. La frase volvió a cumplirse de la forma más cruel. Cuando el empate parecía ser el desenlace y el reloj ya agonizaba, un disparo desde fuera del área fue repelido por Andrés Prieto, pero el rechace dio vida a una segunda jugada. Peque Polo encontró el pase lateral y Nacho Castillo apareció en el momento justo para empujar el balón al fondo de la red.
No hubo tiempo para reaccionar. Apenas unos segundos separaban ya a la UD Ibiza del final y el Jaén había consumado una remontada que dejó helados a los celestes. Así las cosas, la Udé se marchó de La Victoria con la sensación amarga de haber tenido el partido en sus manos y haberlo dejado escapar cuando ya acariciaba el premio. Segunda salida. Segunda derrota. Lejos de casa, por ahora, sigue haciendo frío.