El espacio de sa Peixateria, en el corazón del barrio de La Marina, se convirtió ayer en el epicentro del ajedrez con una visita de auténtico lujo. Vila pudo disfrutar de Marc Barceló Melnyk, el joven prodigio de apenas 10 años que ostenta el título de campeón del mundo sub-10 en las modalidades de ajedrez rápido y relámpago.
La jornada, organizada por la Asociación de Vecinos de la Marina en colaboración con la delegación insular de ajedrez, arrancó con la disputa de un torneo blitz. La velocidad de los movimientos y la tensión competitiva sirvieron como el preludio ideal para el plato fuerte del día: la exhibición de partidas simultáneas a cargo de la joven estrella.
Con una madurez asombrosa y una velocidad mental que ya ha cautivado a los expertos del tablero a nivel global, Barceló se midió en solitario y de forma simultánea a múltiples tableros ocupados por aficionados de todas las edades. El Candidato a Maestro, que ya cuenta con una puntuación Elo FIDE superior a los 2200 puntos, volvió a demostrar el talento innato y la espectacular visión de juego que le han permitido batir récords históricos de precocidad. Supera lo que habían logrado a su edad grandes nombres del ajedrez como Magnus Carlsen o Garry Kasparov.