La UD Ibiza afronta este domingo una nueva prueba a domicilio con la confianza reforzada por sus últimos resultados, aunque Raúl Llona no quiere que la mejoría se traduzca en un exceso de optimismo. El entrenador celeste destacó, en la rueda de prensa de este viernes, previa al encuentro ante el Alcorcón, que el equipo ha dado pasos adelante en las últimas jornadas, pero insistió en que todavía está lejos de alcanzar su techo. «No hemos dado aún nuestra mejor versión», subrayó el técnico, convencido de que sus jugadores tienen margen para seguir creciendo.
El conjunto celeste ha sumado siete de los últimos nueve puntos posibles, una dinámica que le ha permitido ganar estabilidad y afrontar con mejores sensaciones el próximo compromiso. Con todo, el míster dijo: «Creo que aún podemos hacer cosas mejor. Esperamos todos hacer cosas mejor. Un partido más redondo y situaciones concretas nos tienen que salir mejor», explicó el entrenador, que no aprecia síntomas de relajación en el vestuario. A su juicio, el equipo mantiene los pies en el suelo y continúa centrado en preparar cada encuentro con la máxima exigencia.
«Veo a la gente muy centrada», aseguró Llona, que considera el trabajo diario uno de los principales indicadores para valorar el estado real de la plantilla. El técnico no teme que las últimas victorias provoquen un exceso de confianza y recuerda que cada partido presenta dificultades diferentes. «El partido luego puede ser otro mundo, ganarás o perderás, pero creo que el equipo va a dar la cara, va a tener actitud, porque lo estamos haciendo en el día a día», afirmó.
A la hora de explicar la evolución del equipo respecto a las primeras jornadas, Llona apuntó a varios factores, aunque concedió especial importancia a la confianza de los futbolistas. El entrenador considera que el grupo ha ido asimilando mejor las ideas de juego. «Creo que hemos sido capaces de ir aumentando la confianza del jugador para atreverse a hacer cosas», señaló.
La mejoría, según el técnico, también responde a la calidad y la experiencia de una plantilla que necesitaba tiempo para encontrar su mejor funcionamiento. «Son jugadores que tienen unas condiciones y unos perfiles muy desarrollados, con una experiencia ya muy clara y una trayectoria importante, y no se les había olvidado jugar. Eso era claro», recordó.
El técnico admite que el proceso ha requerido algo más de tiempo del esperado, pero cree que el equipo empieza a mostrar con mayor regularidad las señas de identidad que buscaba desde el inicio de la temporada.
El siguiente obstáculo será un Alcorcón al que el preparador unionista considera un rival especialmente exigente. Ambos equipos llegan igualados a puntos, circunstancia que añade interés a un duelo en el que el conjunto ibicenco deberá mantener el nivel mostrado en las últimas jornadas.
El entrenador describió al rival como un equipo «muy compacto» y «muy aguerrido», con una identidad reconocible y un trabajo táctico consolidado. .
El técnico celeste espera un encuentro que obligará a sus jugadores a mantener la concentración durante los 90 minutos. «Nos va a exigir estar en una muy buena versión en muchas fases del partido. No te va a valer con estar bien en una zona concreta. Vas a tener que estar haciendo un partido muy completo», advirtió.
El entrenador confía en que su equipo vuelva a competir al máximo nivel y dé continuidad a su dinámica positiva. «No tengo ningún tipo de duda de que el equipo va a ser otra vez competitivo, va a dar una muy buena versión y esperemos que, si acertamos, podamos traernos también los tres puntos», concluyó.
El mensaje de Llona es claro: la UD Ibiza ha mejorado, ha recuperado confianza y empieza a encontrar su camino, pero todavía tiene recorrido por delante. La visita al Alcorcón servirá para comprobar hasta qué punto esa evolución puede consolidarse ante un rival que exigirá la mejor versión posible de los celestes.