Magaluf y el Lunita del Can Pastilla fueron dos de los epicentros futbolísticos durante la semifinal del Mundial entre Inglaterra y Argentina. Un partido que revivía una rivalidad histórica y esta vez había mucho en juego, nada más y nada menos que una final de la Copa del Mundo.
El ambiente ya empezaba a escalar desde horas previas al pitido inicial en Atlanta con los aficionados británicos iniciando cánticos como el «Hey Jude» de los Beatles o «Wonderwall» de Oasis, entre muchos otros. La gran mayoría de ellos se concentraron en el Magaluf Square, recinto que una vez más volvió a ser el punto de encuentro de los ingleses para hacer la tradicional previa y seguir el partido bien de cerca.
Tampoco se quedaba atrás los argentinos que una vez más volvieron a tomar el Lunita de Can Pastilla como templo para seguir el encuentro. Asado, batucada, música en directo y varias pantallas hacían de la noche un ambiente inmejorable para tratar de volver a una final cuatro años después como ya hicieron en 2022. No faltaron los cánticos de «para ser campeón, hoy hay que ganar», tratando de hacer llegar a la albiceleste un apoyo pese a estar a los 7.493 kilómetros de distancia.
Sonaba el pitido inicial después de la ceremonia de los himnos nacionales y arrancaba un partido con la tensión por todo lo alto y que se haría notar desde el comienzo. Un ‘enganchón’ entre ambas plantillas hacia desatar el ambiente de todos los aficionados de la zona y, con las aguas algo más calmadas, volvían los cánticos. Ninguna de las aficiones dejó de animar a su selección, en un partido en el que predominó lo físico más allá del aspecto táctico que brillaba por su ausencia. El partido se marchaba al descanso 0-0.
Comenzaba la segunda parte y la tensión seguía aumentando minuto tras minuto en los que no llegaba el gol por parte de los dos equipos. Los primeros ‘¡uy!’ llegaron de la mano de Julián Álvarez que tuvo una doble ocasión que se quedó en nada. La explosión de jubilo llegaría en el minuto 54, Anthony Gordon empujó el balón y superó a el Dibu Martínez para poner el 1-0 y desatar la euforia británica que se veía en una final del mundo 60 años después.
Pasaban los minutos y Argentina no se venía abajo, todo lo contrario, disputó sus mejores minutos y la afición del Lunita no dejó de alentar a su selección y tendría su premio. Enzo Fernández soltó desde fuera del área un latigazo a pase de Messi al que Pickford no llegó. Pero el broche final llegaría en el descuento. Messi volvió a aparecer, puso el centro y Lautaro Martínez batió a Pickford para completar la remontada.
Argentina y el Lunita vieron la cara de la moneda, mientras que a Inglaterra y Punta Ballena vio la cruz del fútbol.
El gato pardo¿Que todos ibamos con Inglaterra? diras los madriles que Bellingham era el único del Madrid que quedaba en los mundiales, es mas dudo que no llegan los seguidores de Inglaterra en las islas al 40% ¡Todos los del Barcelona ibamos con Messi! y ya sabes, si toca aguantar pues nada eso pasa por tener Argentina una de las dos mejores selecciones del mundo. Nada sigue 😭😭😭😭😭😭...🤣🤣🤣🤣🤣🤣