Las camisetas no oficiales, las que todo el mundo conoce como la imitación, es la más solicitada estos días en los top manta. Desde la Platja de Palma hasta el passeig maritim y la zona centro de Ciutat, la segunda equipación de la selección española de fútbol luce como una auténtica joya. Su precio, sin regaterar, se ha duplicado.
Desde los 20 euros que se pedían la pasada semana, la ‘blanca de España’ está a 40 euros. «Venga hazme precio que soy de Palma», señala el chaval.
No se regatea
En el top manta se sabe que esa prenda ya no se puede adquirir en las tiendas oficiales de Adidas o en los centros comerciales, porque están agotadas, por lo que no se regatea. Pero si se esta dispuesto a pagar los 40 euros que los ‘manteros’ piden, ojo porque no tienen camisetas de todas las tallas.
Las XS y M, están agotadas. «Sólo me quedan M y 2XL y date prisa porque no me quedan muchas», comenta el vendedor mirando el saco que tiene atado en un carrito.
Incluso en algunas zonas como en la esplanada principal de la Seu, se llegan a acumular tantos clientes que llega a crearse una cola de gente, incluso algunas turistas con ciertas prisas y dos billetes de 20 en la mano. «El bus nos espera para regresar al barco», comenta una señora que quiere llevarle una camiseta a su nieta, cuando regrese del crucero. Respeto a la venta ilegal, los vendedores no tienen miedo. «Todo está controlado», dice uno, mirando a su compañero. «De vez en cuando pasa alguna pareja de policía, hacemos como que nos vamos, pero luego volvemos».
Eso es España todos los comercios ilegales están permitidos y a los legales a sangrarlos Que no respiren