Síguenos F Y T I T R
Hoy es noticiaEs noticia:

Inteligencia energética

|

La inestabilidad geopolítica actual está elevando los precios de los combustibles fósiles y, en consecuencia, de la electricidad. Estamos en un momento en el que la energía ha dejado de ser solo un recurso para convertirse en un factor estratégico que impacta directamente en la competitividad y en la vida de las personas. En este contexto, necesitamos avanzar hacia soluciones que nos permitan tomar decisiones energéticas más inteligentes, eficientes y sostenibles, capaces no solo de optimizar el consumo, sino también de aliviar el impacto en la factura de la luz. Desde Sampol llevamos años anticipándonos a este escenario, y fruto de ese compromiso nace SAM, una solución avanzada que redefine la gestión energética en entornos complejos. En plena transición hacia un modelo energético más sostenible, gracias a nuestro departamento de Automatización y Control, hemos desarrollado SAM (Sampol Automated Management), un sistema capaz de transformar el funcionamiento de las microrredes energéticas.

SAM actúa como el «cerebro» de la red: integra, supervisa y coordina en tiempo real todas las fuentes energéticas disponibles —desde la red eléctrica tradicional hasta instalaciones renovables como plantas solares o parques eólicos—, incluyendo sistemas de almacenamiento y grupos de generación. Su objetivo es optimizar de forma continua el equilibrio entre consumo, producción y coste energético.
Además, incorpora inteligencia artificial con capacidad predictiva. Analiza el comportamiento de la red, anticipa la demanda, identifica desviaciones y simula escenarios operativos para mejorar la toma de decisiones. De este modo, pasamos de una gestión reactiva a una gestión proactiva, capaz de anticiparse a las necesidades y optimizar el sistema en todo momento.

El impacto es claro: mayor eficiencia operativa, reducción de costes y mejor integración más eficiente de las energías renovables, avanzando hacia modelos más sostenibles sin comprometer la continuidad del suministro. Su aplicación es especialmente valiosa en infraestructuras críticas —aeropuertos, hospitales, hoteles o grandes complejos industriales— donde la fiabilidad es esencial. En estos entornos, SAM aporta estabilidad, resiliencia y un control exhaustivo del sistema energético. Basado en cuatro pilares —continuidad de servicio, eficiencia energética, monitorización constante y escalabilidad—, SAM se posiciona como una herramienta clave para afrontar los desafíos actuales del sector energético y facilitar su evolución a escala global. Con SAM, no solo desarrollamos tecnología, sino que impulsamos una nueva forma de entender la energía: más inteligente, más integrada y alineada con los retos actuales y futuros.

Como CEO de Sampol, estoy convencida de que la transición energética no es únicamente un desafío tecnológico, sino también una responsabilidad que debemos asumir como sector. Nuestro compromiso en SAMPOL es seguir desarrollando soluciones que aporten valor real a nuestros clientes y a la sociedad. SAM representa esa visión: una herramienta que no solo optimiza sistemas energéticos, sino que contribuye activamente a construir un modelo más eficiente, resiliente y sostenible.

Lo más visto