Después de más de diez años de experiencia como médico, con una parte importante de mi trayectoria desarrollada en el ámbito de las urgencias, he aprendido que cada paciente debe ser observado y comprendido de manera global. Mi pasión por la Medicina Estética va mucho más allá de realizar un tratamiento o corregir un signo concreto del envejecimiento. Para mí, comienza por comprender la estructura facial, sus proporciones y su armonía, respetando aquello que hace único a cada rostro. No existen dos pacientes iguales.
La edad, la anatomía, la calidad de la piel, la genética, el sexo, el origen étnico, los cambios hormonales, el estilo de vida y las distintas etapas por las que atraviesa el organismo pueden modificar nuestra piel, nuestro cabello, nuestros tejidos y nuestra composición corporal. Por eso, mi forma de entender la Medicina Estética parte primero de un diagnóstico y después de un plan.
El objetivo no debería ser transformar un rostro, sino acompañar su evolución, preservar su identidad y mejorar aquello que ha cambiado con el paso del tiempo.
Tecnología médica al servicio de la piel
Esta filosofía es también la que hemos trasladado al Centro Médico Henrich, donde hemos realizado una apuesta importante por incorporar tecnología médica destinada al cuidado de la piel, la dermatología estética, la medicina regenerativa y los tratamientos faciales y corporales.
Actualmente disponemos de diferentes plataformas que nos permiten trabajar de manera específica según la indicación de cada paciente. Entre ellas se encuentra la tecnología láser de Alejandrita y Nd:YAG, que permite abordar diferentes indicaciones vasculares y de depilación médica adaptándose a distintos fototipos. Contamos también con tecnología IPL médica, especialmente interesante en determinados pacientes con alteraciones vasculares, rojeces, lesiones pigmentadas y signos asociados al fotoenvejecimiento. Para mejorar la calidad y textura de la piel disponemos de láser fraccionado no ablativo de 1550 y 1940 nm, tecnologías que permiten trabajar a diferentes profundidades y que pueden formar parte de protocolos para cicatrices, irregularidades de textura, daño solar y rejuvenecimiento cutáneo.
A ello se suma la radiofrecuencia fraccionada con microagujas Morpheus8, dirigida a trabajar la remodelación de los tejidos y la estimulación de colágeno, así como tecnologías láser destinadas a procedimientos vasculares, pigmentarios y regenerativos.
En el área capilar, combinamos el diagnóstico médico con tratamientos de medicina regenerativa como PRP y PRF, además de protocolos específicos según el tipo de alopecia y las características de cada paciente.
No se trata de utilizar más tecnología, sino de saber cuándo utilizarla
Disponer de aparatología avanzada es importante, pero para nosotros la tecnología nunca sustituye al criterio médico.
Un mismo problema puede tener causas diferentes y, por tanto, requerir tratamientos completamente distintos.
Antes de indicar un procedimiento valoramos la historia clínica, las características de la piel, el fototipo, la anatomía, los cambios hormonales cuando son relevantes y las expectativas reales del paciente.
En ocasiones utilizamos una única tecnología. En otras, diseñamos protocolos combinados y progresivos. Y existen situaciones en las que la mejor decisión médica es simplemente no tratar todavía.
Diagnóstico, tratamiento y seguimiento
En Centro Médico Henrich consideramos que el tratamiento no termina cuando el paciente sale de la consulta. El control y el seguimiento forman parte esencial de nuestra manera de trabajar. Evaluar la evolución nos permite observar la respuesta de los tejidos, ajustar los tratamientos cuando sea necesario y establecer correctamente los tiempos entre procedimientos. Porque la Medicina Estética actual no debería buscar rostros idénticos ni resultados artificiales. Debe buscar armonía, salud de la piel y resultados coherentes con la anatomía de cada persona. Esa es la medicina que queremos desarrollar: una medicina donde el conocimiento médico, la tecnología y la comprensión individual del paciente trabajen juntos.