Cincuenta años no se cumplen todos los días, y menos en la restauración ibicenca. Sa Soca, uno de los restaurantes más conocidos de Sant Agustí des Vedrà, celebra este 2026 medio siglo de historia convertido en un referente de la cocina tradicional de la isla. Desde su apertura en 1976, el establecimiento ha permanecido fiel a una filosofía basada en el producto local y en las recetas de siempre.
El restaurante abrió sus puertas de la mano de Antonia Marí y Andrés Asensio, en una antigua finca payesa rodeada de naturaleza que, con el paso de los años, se ha consolidado como uno de esos lugares imprescindibles tanto para residentes como para visitantes. Ahora son sus hijos, Alicia y Andrés, quienes siguen sus enseñanzas «e intentamos mejorar día a día».
Su propuesta gastronómica gira alrededor de la cocina mediterránea e ibicenca, con pequeños guiños a platos de otras partes del mundo y con especial protagonismo para las carnes, los arroces y varias recetas tradicionales de la isla. También cuentan con su conocida pizarra en la que presentan a pie de mesa las sugerencias semanales.
En la carta, destacan entrantes como huevos payeses estrellados con patatas a lo pobre, sobrasada ibicenca y butifarrón; calamares a la romana; gambas al ajillo; mejillones a la marinera y tartar de salmón con aguacate, wakame y huevas de trucha. En el apartado de carnes sobresalen el muslo de pollo con romero, ajo, miel y limón; las carrilleras de cerdo en salsa de setas o solomillo de ternera con salsa de vino payés. La carta también incluye propuestas de pescado como el bacalao en salsa verde, el rodaballo a la bilbaína, frita de calamar o la brocheta de rape y gambas con salsa de erizos. Además, por encargo elaboran arroces y uno de sus platos más reconocidos: el bullit de peix. Todo ello en un entorno rústico que conserva buena parte de la esencia original del establecimiento.