En una de las bahías más familiares de Ibiza, en Cala Llonga, se encuentra Regina, un restaurante situado a escasos metros de la playa y con unas privilegiadas vistas.
La propuesta de Regina gira en torno al producto fresco y a los sabores más auténticos de la cocina mediterránea. Los arroces continúan siendo una de las grandes especialidades de la casa. La fideuá, el arroz negro, las elaboraciones marineras y las recetas tradicionales elaboradas con pescado fresco son algunos de los imprescindibles de una carta que apuesta por la sencillez bien entendida y por el respeto absoluto al producto.
Los pescados y mariscos ocupan un lugar privilegiado en la cocina de Regina. Lubinas a la brasa, gambas al ajillo, parrilladas de pescado y otras propuestas de inspiración marinera reflejan el carácter mediterráneo del restaurante, donde el mar sea el auténtico protagonista. Para comenzar, destacan opciones frescas y ligeras como los tartares, las tapas para compartir y el gazpacho, perfectos para el verano. Todo ello acompañado por una cuidada carta de vinos. Uno de los grandes atractivos de Regina es su ambiente. Su amplia terraza permite disfrutar de largas sobremesas acompañadas por la brisa marina y las vistas de Cala Llonga. El restaurante ha logrado crear una atmósfera relajada y acogedora, ideal tanto para una comida familiar como para una cena al atardecer. La atención cercana y el trato personalizado son aspectos especialmente valorados por quienes lo visitan temporada tras temporada.