Si usted no sabe lo que es ‘farmear aura’, muy probablemente hace años que abandonó su adolescencia. Para su información, ‘farmear aura’ consiste en acumular puntos imaginarios de carisma, presencia o ‘coolness’ haciendo cosas que impresionen a los demás. El verbo ‘farmear’ procede del mundo de los videojuegos, donde significa repetir acciones para conseguir recursos o experiencia; el ‘aura’ es, en este caso, esa especie de estadística invisible que determina cuánto mola uno a ojos de los demás.
Dicho de otra manera: gente joven que se junta para divertirse haciendo el tonto. Pero haciendo el tonto con método y estilo.
Y este lunes lo han hecho a lo grande en Santa Eulària. La que probablemente sea la primera batalla de ‘farmeo de aura’ celebrada en Ibiza ha conseguido reunir a cerca de dos centenares de jóvenes en el paseo de la Solidaridad. Una cifra que, dicho sea de paso, ya quisieran para sí no pocos eventos culturales de la isla, algunos de ellos después de semanas de promoción, cartelería, notas de prensa, escenarios, equipos de sonido y presupuestos públicos o privados. Aquí ha bastado con una convocatoria en redes, un espacio público y muchas ganas de hacer el tonto y pasarlo bien.
Y quizá ahí esté lo más interesante de todo. Porque detrás de lo que a primera vista parece una simple sucesión de poses, gestos y actuaciones absurdas hay cerca de 200 jóvenes disfrutando en espacio público, relacionándose entre ellos y divirtiéndose durante horas sin pagar una entrada y sin necesidad de que nadie les organice el entretenimiento.
Los primeros en lanzarse a la batalla han sido Manu, con su máscara de Hulk, y Alison, ella a cara descubierta. A partir de ahí, las ‘luchas’ se han ido sucediendo ante la mirada y los gritos de un público entregado. Y aquí no hay categorías que valgan: ni por sexo, ni por edad ni por peso. Ha habido enfrentamientos mixtos, luchas entre chicas, entre chicos y combinaciones de todo tipo.
Porque esto no es boxeo, ni judo, ni lucha libre. Aquí no se trata de derribar al contrario, sino de ganarle en aura.
Las reglas, de hecho, son de una sencillez casi desconcertante: están prohibidas las peleas y está prohibido el bullying. Todo lo demás parece estar permitido. Improvisar, exagerar, disfrazarse, posar, bailar, hacer una entrada absurda o intentar dejar al contrario sin aura.
El resultado ha sido una escena bastante más difícil de encontrar de lo que pudiera parecer: cientos de jóvenes divirtiéndose gratuitamente, con respeto, imaginación y creatividad, ocupando la calle sin molestar absolutamente a nadie.
Puede que ‘farmear aura’ sea una de esas expresiones que dentro de unos años nadie recuerde y que sea criticada desde la ignorancia que en ocasiones también trae la edad. Puede que la batalla de este lunes quede como una extravagancia de 2026. Pero, mientras tanto, hay algo que no deja de tener su mérito: una convocatoria aparentemente absurda ha conseguido que casi 200 chavales salgan de casa, se encuentren, se rían juntos y llenen un paseo. Y sí: ya quisieran muchos eventos culturales de la isla tener ese poder de convocatoria.
A estos billete para marruecos ya!