El Consell d’Eivissa iniciará el expediente administrativo oportuno para tratar de esclarecer cuál debe ser el futuro de las cinco cabras cuyo presunto robo fue denunciado recientemente por una vecina de Sant Miquel. Fuentes de la institución explicaron ayer que el pasado 7 de julio se formalizó un registro de entrada en la institución que informaba sobre la presencia de animales de la especie caprina en una parcela afectada por un desahucio. Según se indicaba, los animales no disponían de la identificación individual preceptiva, ni de registro de explotación ganadera o el control sanitario obligatorio.
Por este motivo, y dado que se había superado la fecha tope para la retirada de los animales según la diligencia del lanzamiento judicial, se solicitó información a la institución sobre cómo proceder para su traslado a una explotación ganadera ante un posible riesgo sanitario y para garantizar el bienestar de los animales puesto que no se indicaba que tuvieran propietaria. Las cabras, además, en caso de no ser retiradas en el tiempo establecido iban a tener la consideración de ‘abandonadas’.
El 21 de julio, en una comparecencia ante los servicios veterinarios del Consell, una representante de la propietaria de la finca reiteró la voluntad de trasladar las cabras a una explotación ganadera concreta, indicando la ubicación para poder llevar a cabo las actuaciones sanitarias pertinentes.
El 17 de agosto, dado que ninguna persona había sido identificada como titular de los animales y con el fin de realizar el control sanitario, la inmovilización temporal y la identificación preceptiva, se autorizó su traslado a la explotación ganadera propuesta.
Según información del Consell, el traslado se llevó a cabo el 19 de agosto. Posteriormente, los días 24 y 25 de agosto, una persona presentó un registro de entrada manifestando ser la propietaria de las cabras y solicitaba su recuperación. Así, aportó información que acreditaba que tenía las cabras desde hacía años, reconociendo que no había cumplido con las obligaciones impuestas por la normativa ganadera vigente. Ahora, el Consell iniciará el expediente para aportar un poco de luz sobre este caso.
Sant Joan
La Policía Local de Sant Joan también señaló que va a realizar las «actuaciones pertinentes», siempre dentro de sus competencias, en relación al presunto robo de las cabritas en una finca de Sant Miquel.
Según informaron esta semana fuentes municipales, el Ayuntamiento de Sant Joan recibió días atrás un registro de entrada de la persona afectada informando sobre los hechos y solicitando que el caso fuera trasladado a la Policía Local, aunque la investigación es responsabilidad del Seprona y la Guardia Civil, organismos ante los que se presentó también la denuncia correspondiente.
Desde el Consistorio explicaron que los efectivos policiales quedarán a disposición de los responsables de la investigación para colaborar en todo lo posible.
Hace unos días, una vecina de Sant Miquel denunció públicamente que le habían quitado las cabritas llamadas Lolita, Rayo, Goku, Lela y Chloe. La denunciante explicó que los hechos se enmarcan en un «conflicto familiar relacionado con unos terrenos» y destacó que los animales se encontraban en «una zona de la finca que pertenece a la persona que le arrendó el espacio para mantenerlos».
Según añadió, unos particulares «entraron en el terreno sin una orden judicial y sin presencia policial y se llevaron las cabras». Cuando intentó impedirlo, la mujer fue presuntamente agredida físicamente, según su versión. Además, negó que los animales estuvieran abandonados, tal como se argumentó.