El mes de febrero se estrenó este con temperaturas completamente primaverales. En Palma las máximas llegaron a los 22,9 grados, mientras que en Pollença fueron de 22,6. Los termómetros subieron hasta cifras entre 5 y 8 grados superiores a los valores normales, según explicó la delegada de la Agencia Estatal de Meteorología en Balears (Aemet), María José Guerrero.
A pesar del calor, el mercurio no llegó a cifras récord. En 1990 en Porto Pi ya se registraron 24,4º y en Palma las temperaturas llegaron también a los 23,6 grados los años 1989 y 1985.
Previsiones
Las elevadas temperaturas se mantendrán estables este martes, mientras que este miércoles llegará un frente que podría provocar algunas precipitaciones débiles a partir de la tarde-noche. «Las temperaturas bajarán ligeramente», recordó Guerrero que sitúa las máximas para el viernes en torno a los 14 grados. Guerrero apunta que el frente que llega a Balears es débil, por lo que las precipitaciones también lo serán.
El cambio de temperaturas y las anheladas lluvias podrían llegar a partir del domingo cuando las precipitaciones podrán localmente intensas, según apuntó la delegada de Aemet en Balears.
Si los del tiempo tuvieran que cobrar de lo que aciertan tendrían que cambiarse de trabajo para poder llegar a fin de semana. Vaya lumbreras.