El Govern balear ha dirigido una carta al Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) en la que expresa su oposición a la propuesta de inscribir en los servicios públicos de empleo a personas extranjeras que aún no disponen de autorización administrativa de residencia ni de trabajo. Esta propuesta se fundamenta en un informe del SEPE de diciembre de 2025 que plantea permitir, de manera excepcional y condicionada, la inscripción como demandantes de servicios previos a la ocupación de determinados colectivos, entre los que se encuentran las personas extranjeras que han solicitado una autorización de residencia por arraigo socioformativo, pero que se encuentran aún pendientes de resolución por parte de las autoridades de extranjería.
Según la Conselleria de Trabajo, Función Pública y Diálogo Social, el informe del SEPE no ofrece cobertura jurídica suficiente para los supuestos que plantea, ya que implica la inscripción en los servicios públicos de empleo de personas que no tienen autorización administrativa de residencia ni de trabajo. Además, el documento no prevé qué consecuencias tendría esta inscripción en caso de que la resolución de extranjería fuera desfavorable.
Norma jurídica estatal
El ejecutivo balear considera que la regulación de la inscripción de estos colectivos en los servicios públicos de empleo debería realizarse mediante una norma jurídica estatal y no a través de informes o criterios interpretativos. En este sentido, advierte de que se traslada a las comunidades autónomas la responsabilidad de dar respuesta a una problemática derivada de una competencia estatal.
El Govern subraya que cualquier decisión en este ámbito debe ir precedida de una valoración previa del impacto territorial y de una dotación económica suficiente, teniendo en cuenta la situación actual de falta de financiación para atender a este colectivo en las Islas Baleares. La consellera de Trabajo, Función Pública y Diálogo Social ha asegurado que «el Gobierno de las Islas Baleares defiende una política migratoria legal y ordenada, que no descargue sobre las comunidades autónomas el peso de la inmigración irregular, también en el ámbito de las políticas de empleo».
En este sentido, ha explicado que «hay que evitar sobrecargar los servicios de empleo y entorpecer el despliegue de la estrategia propia de inserción laboral del Plan de Empleo de las Islas Baleares, que está orientada principalmente a las personas desempleadas residentes en las Islas». También ha remarcado que «el Gobierno mantiene la voluntad de continuar trabajando conjuntamente para impulsar un desarrollo normativo que dé respuesta a esta problemática, siempre que disponga de una asignación adecuada de recursos y garantice la seguridad jurídica del sistema». En definitiva, reclama «una política migratoria adaptada a nuestra realidad territorial, que evite el efecto llamada», así como «la corresponsabilidad del Estado ante el actual problema de presión migratoria».
No a la regularización masiva
En relación con la regularización extraordinaria de inmigrantes aprobada por el Gobierno central por real decreto, la consejera de Trabajo, Función Pública y Diálogo Social asegura que «esta manera de abordar la inmigración es absolutamente irresponsable».
«En lugar de reforzar la gestión de Extranjería para agilizar sus procesos, se da por asumida su falta de gestión y se abren los servicios públicos de las comunidades autónomas sin orden, sin control y sin ofrecer recursos», ha afirmado la consejera Cabrer, que ha advertido de que esta medida puede generar un nuevo efecto llamada hacia territorios como las Islas Baleares.