La guerra en Oriente Medio y sus efectos sobre la economía mundial ha llevado al Govern balear a convocar la Mesa de Diálogo Social de las Islas con el objetivo de comenzar a trabajar en un paquete de medidas que permita atenuar esta situación. El vicepresidente del Govern, Antoni Costa, ha pedido «no caer en el catastrofismo» porque la economía del archipiélago «es robusta y tiene una capacidad de resiliencia importante».
Costa también ha señalado que, antes de tomar cualquier decisión, es necesario realizar primero un diagnóstico sobre cómo puede impactar esta nueva crisis en las empresas y las familias del archipiélago. Además, el Govern está a la espera de las medidas que adoptarán la UE y el Gobierno central. Está previsto que el próximo viernes se celebre un Consejo de Ministros extraordinario para aprobar el primer paquete de medidas estatales. Será a partir de entonces cuando el Govern balear dé a conocer las que se adoptarán en las Islas de forma complementaria.
«Hay que prepararse para un contexto de gran incertidumbre», ha dicho Costa, «todo dependerá de lo que dure la guerra. Si se cronifica, el impacto puede ser grande». Y ha subrayado que sería conveniente que el Gobierno de Pedro Sánchez convocara a las comunidades autónomas para, entre todos, decidir de qué manera intervenir en esta situación.
El vicepresidente ha señalado, por otro lado, que es necesario tener «prudencia» porque «hay que afrontar la situación con rigor y con garantía. No se pueden tomar medidas a lo loco». También ha subrayado que será importante trabajar en este contexto con «consenso, unión y tranquilidad». Por ello ha rechazado avanzar qué medidas baraja ahora mismo el Govern para hacer frente a la crisis. Ha dejado claro, eso sí, que la comunidad autónoma podrá actuar en cuestiones como impuestos, gastos y normativa.
El vicepresidente de la CAEB, José Antonio Roselló, ha admitido, por su parte, que, si la guerra en Oriente Medio se prolonga, «podría tener un efecto muy notable en Baleares». Roselló ha recordado que, antes del conflicto, las previsiones turísticas para el archipiélago eran positivas. Pero ahora «es difícil hacer un análisis depurado porque cada día se dice una cosa». Por ello, ha recomendado a las empresas revisar sus planes de negocio y contar con alguna medida de ahorro. Algo que también ha pedido a los ciudadanos en general.
El presidente de PIMEB, Juan Carlos Fernández, ha agradecido al Govern la convocatoria de la Mesa de Diálogo Social en estos momentos porque «es lo que hay que hacer». Fernández ha señalado, al igual que Costa, que antes de tomar cualquier medida es necesario conocer las que adoptarán la UE y el Gobierno central. Y ha añadido que «de momento, lo que se ha hecho es ponernos de acuerdo en hacer esto».
El secretario general de CCOO en Baleares, José Luis García, ha pedido «prudencia, control y seguimiento» porque «hay que ver el impacto de la crisis» en la economía del archipiélago. El sindicalista ha subrayado que hasta ahora no se ha registrado una caída de la reservas hoteleras debido a la guerra. Y ha insistido en que es necesario en estos momentos «ver la magnitud de lo que hay que afrontar», tomar medidas con control «porque es dinero público» y seguir el resultado de las mismas para ver si son las adecuadas. También ha señalado que estas medidas deben centrarse sobre todo en los trabajadores porque «son los que pagan los platos rotos» mientras que las empresas «pueden repercutir las subidas».
El secretario general de UGT en las Islas, Pedro Homar, ha señalado, finalmente, que la crisis puede afectar especialmente a Baleares si los combustibles siguen subiendo de precio. Homar ha asegurado que «la prioridad debe ser proteger a las pequeñas y medianas empresas como primer paso para la protección de los trabajadores».
Professor H`Así es. Aquí llevamos ya unos años con la matraca decrecionista pero luego bien que nos gusta llevar el último modelo de móvil y viajar a la india para encontrarnos a nosotros mismos. ASML es de lo poco que nos queda en Europa a nivel empresarial. Tenemos muchísimo talento, pero se pierde en la burocracia y las sobreregulaciones.