El sector empresarial, los sindicatos y los gobiernos central y balear han expresado este miércoles su contundente rechazo al manual difundido por la plataforma 'Menys turisme, més vida', que propone acciones de sabotaje contra negocios vinculados al turismo y al sector inmobiliario.
La plataforma reclama una reducción de la presión turística sobre Mallorca, ha convocado una manifestación en Palma para el próximo 26 de julio, y ha difundido en redes sociales un documento con recomendaciones para llevar a cabo acciones "contra la turistificación", como pintadas en establecimientos o el bloqueo de cerraduras.
El ministro de Hacienda, Arcadi España, de visita este miércoles en Palma, ha denunciado el contenido del manual y ha defendido que cualquier debate sobre el modelo turístico debe desarrollarse "desde el respeto a la convivencia".
España ha subrayado "la importancia que tiene el turismo para el progreso" del país, si bien ha considerado que su desarrollo debe ser ordenado.
Por su parte, el conseller de Turismo, Jaume Bauzà, ha calificado el documento de "manual de instrucciones de kale borroka turística" y ha afirmado que incita a actuar contra empresas y establecimientos vinculados al sector, por lo que merece una "condena absoluta y enérgica".
Bauzà ha diferenciado las movilizaciones pacíficas para reclamar cambios en el modelo turístico de aquellas que alientan acciones como pintar fachadas de inmobiliarias o actuar contra empresas con el rostro cubierto para evitar ser identificados.
En un comunicado, la Delegación del Gobierno en Baleares también ha criticado cualquier llamamiento a causar daños en bienes públicos o privados o a promover actuaciones que excedan el ejercicio pacífico del derecho de manifestación.
La Confederación de Asociaciones Empresariales de Baleares (CAEB), por su parte, ha solicitado a la Delegación del Gobierno que investigue el contenido del documento por una posible incitación a la violencia.
La patronal cree que este tipo de mensajes "traspasa todos los límites de la convivencia" y atenta contra la actividad del principal motor económico del archipiélago.
Los sindicatos CCOO y UGT Baleares también se han desvinculado de cualquier acción violenta, si bien participarán en la manifestación del 26 de julio en protesta por el actual modelo turístico.
El secretario general de CCOO Baleares, José Luis García, ha rechazado cualquier actuación "violenta", ya sea contra personas, infraestructuras o empresas.
Asimismo, el Colegio Oficial de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de Baleares ha expresado "su más firme condena" al manual de sabotaje y ha señalado directamente a Arran Mallorca.
Para la patronal del pequeño y mediano comercio de Mallorca (Pimeco), sobrepasa los límites de la crítica legítima y la protesta pacífica y fomenta el señalamiento de empresas y profesionales.
Las entidades ecologistas Gob y Terragerida, promotoras de la manifestación del 26 de julio en Palma, se han desmarcado del llamamiento al sabotaje de empresas turísticas.
Las dos asociaciones han emitido un comunicado en el que animan a participar en la protesta "dejando de lado otras formas de acción", que aseguran no compartir.
En este contexto, la Federación Empresarial Hotelera de Mallorca (FEHM) ha instalado esta semana una gran pancarta en el aeropuerto de Palma para dar la bienvenida a los visitantes e invitarles a disfrutar de "una estancia respetuosa con el entorno, la convivencia y el compromiso compartido".