Nueve años después de que publicara su última obra Guillermo Carnero (Valencia, 1947) ha vuelto al panorama literario con suerte, ya que su poemario «Verano inglés» le proporcionó ayer el Premio Nacional de Poesía, que concede el Ministerio de Cultura y que está dotado con dos millones y medio de pesetas. El libro, editado en 1999 por Tusquets, fue unas de las publicaciones más aplaudidas del pasado año; también obtuvo el Premio de la Crítica en su modalidad de poesía castellana.
La obra la forman 30 poemas de amor que relatan su experiencia amorosa en Inglaterra con una mujer treinta años más joven. Un poemario cargado de referencias eróticas y musicales que van de Elton John a Tom Waits, a la pintura erótica de los siglos XVIII y XIX, o la de Zurbarán, insertadas en el contexto inglés.
Guillermo Carnero, de 53 años, fue profesor en las universidades estadounidenses de Harvard y Berkeley y ha publicado once libros de poemas entre los que destacan «Música para fuegos de artificio», de 1989; o «Divisibilidad indefinida», de 1990. Perteneciente al grupo de los «novísimos» junto a poetas como Pere Gimferrer, Luis Antonio de Villena o Antonio Colinas, entre otros, empezó a escribir poesía hace 30 años, tomando el relevo a la generación de los 50 y ofreciendo como contrapunto su forma de hablar de sí mismo, pero sin mencionarse. En este sentido, su libro premiado marca un contrapunto con su producción anterior, ya que escribe en primera persona.