La música de «Blancanieves» y «Peter Pan» sirvió ayer como banda sonora de la ceremonia civil de despedida al escritor Terenci Moix que se celebró con un acto emotivo que reunió a miles de ciudadanos anónimos, amigos, familiares y compañeros que quisieron rendir el último homenaje al escritor en el Saló de Cent del Ayuntamiento de Barcelona. El cuerpo de Moix fue incinerado en la tarde de ayer en el Tanatorio de Les Corts.
La secretaria personal de Moix, Inés García, abrió el turno de parlamentos, después de unas breves palabras del alcalde de Barcelona, Joan Clos, afirmando sentirse «impregnada» de la influencia del escritor durante los años de trabajo compartido. También en tono emotivo habló el consejero delegado del Grupo Planeta, José Manuel Lara Bosch, que quiso dejar de lado los temas editoriales para hablar «de la pérdida de Ramon y otros descubrimientos que he hecho estos días», señaló. El escritor Boris Izaguirre se dirigió al auditorio para leer un breve fragmento del comienzo de la primera parte de las memorias de Moix, «El Peso de la paja».
A continuación, la actriz Núria Espert, amiga del escritor, recitó ante el féretro del fallecido los versos en catalán del poema «Itaca», de Konstantin Kavafis, sin poder contener la emoción. El dramaturgo Josep Maria Benet i Jornet se dirigió al público para intentar hacer un esbozo de la figura de Moix, a quien se refirió como «un seductor, que se salió con la suya». Maria del Mar Bonet participó en la ceremonia cantando una de las canciones favoritas de Moix, «La mort de na Margalida», a la que siguió el parlamento de la hermana del autor, la también escritora Ana María Moix, que agradeció al Ayuntamiento y a los asistentes su «sincero duelo».