El responsable del Plan Director de las Murallas, Fernando Cobos, se reunió ayer con los técnicos encargados de la restauración del baluarte Sant Pere para supervisar las obras que están llevando a cabo ocho alumnos de la Escuela Taller del Ayuntamiento de Eivissa. Si los plazos previstos se cumplen, en un año y medio concluirán los trabajos de recuperación de un espacio ubicado en pleno centro de la ciudad de Eivissa (Portal Nou). El presupuesto de las obras asciende a 160.000 euros.
El primer signo visible del proyecto ha sido la apertura de la puerta que unía el baluarte con la Plaza del Sol, tapiada desde principios del siglo XX. «Es el primer proyecto que desarrolla el Plan Director, y en un baluarte que, como muchos otros, tenía un importante déficit de accesibilidad», señaló Cobos. «Uno de los propósitos es que la gente pueda entrar y conocer las claves de la propia muralla, que son las plataformas de los baluartes, con sus entradas, casamatas y túneles».
En cuanto al posible uso público que podría tener una vez restaurado el baluarte, Fernando Cobos afirmó que puede acoger «representaciones teatrales y otras actividades culturales», así como formar parte de los itinerarios de la museización de Dalt Vila. «Es un baluarte que ha sufrido muchísimas modificaciones desde que fue construido. Ahora estamos recuperando la estructura renacentista. La primera fase es abrir los huecos que estaban cerrados, como hemos hecho con la puerta de la Plaza del Sol; y además excavar. En función de lo que vayamos encontrando en las excavaciones se irán acondicionando los distintos espacios», precisó. En la década de los setenta, el baluarte de Sant Pere acogía en una de sus casamatas una discoteca, cuya puerta de acceso era por el interior del túnel del Portal Nou, así como una sala de fiestas al aire libre en la zona que será pavimentada que acogía conciertos y alguna que otra actividad cultural. Con otros planteamientos, el histórico espacio volverá a ser un punto de actividad cultural.