La discoteca El Divino de Eivissa acogerá a las 22,30 horas la primera entrega de un 'Circuito de la comedia', con Luis Piedrahita como estrella invitada, más la actuación de los actores ibicencos Carlos Poyal y Juanjo Ribera. El reconocido humorista y guionista gallego explicó ayer a este periódico qué es lo que va a ofrecer en su primera actuación en la isla: «Yo siempre enfoco los monólogos hablando desde la vulnerabilidad de los pequeños seres y objetos, a los que no se les trata con el respeto que merecen: pilas, moscas, cacahuetes, cascaras de mandarinas, cremalleras, botones, llaves...» enumeró Piedrahita, a quien no le pareció justo el calificativo de San Francisco de Asís de los objetos y seres más humildes.
Natural de A Coruña, Luis Piedrahita tiene 28 años y estudio Comunicación Audiovisual en la Universidad de Navarra. «Antes que nada soy guionista. Me dedicó a escribir ocho horas al día. De ahí han salido '5 hombres.com' y '5 mujeres.com'. Escribí dos o tres temporadas del Club de la Comedia, también para Cruz y Raya, series de televisión, películas...», señaló el humorista.
Sobre el actual auge de los monólogos humorísticos en España (de vieja tradición en Estados Unidos y en Inglaterra), Piedrahita reconoció que en la época del Club de la Comedia «nos apoyábamos en ese formato que no era aquí muy famoso. El problema fue que había que hacer muchísimos y con un equipo de gente muy pequeño. Así que tuvimos que buscar estructuras, fórmulas, recetas y trucos. Todos están hechos con el mismo patrón: una tesis al principio, luego una reflexión, una imagen, un chiste... Fue la única manera de hacer 800 monólogos, todos de temas distintos», recordó.
Aunque su gama de asuntos a tratar, pues, parece bastante amplia, sin embargo no es partidario Luis Piedrahita de incluir la política en sus monólogos. Lo que no es óbice para que se comprometa con otras cosas de la vida. «Cuando alguien cuenta algo tiene que tomar partido, sino la cosa pierde interés. La política me interesa desde el punto de vista de que toca el escenario en el que me toca vivir a mí, pero no me parece un tema interesante para sacar humor de él; tal vez porque lo hace ya mucha gente y muy bien».
Tampoco es partidario de hacer muchos «bolos», pero los aprovecha bien. «Los utilizo como herramienta para la escritura, porque en un escenario se te ocurren cosas que no te vienen sentado ante un ordenador. Por temas de adrenalina, presión, que tienes que improvisar un chiste en alguna situación sobre la marcha... Así me salen cosas que luego utilizo para series, películas, programas de radio...», concluyó.