JULIO HERRANZ
«Pido a Dios su bendición para estas instalaciones». Con estas palabras, el obispo de Eivissa, Vicente Juan Segura, terminó ayer su discurso desde el altar mayor de la Catedral que daba paso a la inauguración oficial del renovado y ampliado Museo Diocesano. Eran pasadas las 22,00 horas, tras la solemne ceremonia de la entrega de los Premios Tanit y el Vuit d'Agost d'Investigació, más el discurso del presidente del Consell, Pere Palau.
En su alocución monseñor Segura hizo varios agradecimientos, empezando por sus antecesores en el cargo, Agustín Cortés y Javier Salinas, presentes en el acto; al Consell, «por su generosa aportación»; a «varias personas que prefieren permanecer en el anonimato»; al delegado del patrimonio eclesiástico, Francesc Torres Peters; a la directora del Museu d'Art Contemporani d'Eivissa, Elena Ruiz; a los arquitectos, a las empresas de construcción, más los obreros y técnicos en general «por cumplir rigurosamente los plazos que les indicamos».
El obispo de Eivissa señaló que con el renovado Museo Diocesano, «desde hoy Eivissa crece en calidad. Los ibicencos pueden sentirse orgullos por mostrar la manifestación artística de la fe de los que nos han precedido y tendrán una idea más clara de nuestra historia espiritual», precisó, añadiendo que el museo acoge «objetos de todas las parroquias» de la isla».