JULIO HERRANZ
El Arxiu Històric de Eivissa (AHE) ha revalorizado sus piezas más emblemáticas desde que han sido instaladas en las nuevas instalaciones del Ayuntamiento de Eivissa, en Can Botino. No sólo por las mejores condiciones de preservación del delicado material, sino porque pueden ser admiradas y consultadas por investigadores, estudiosos, escolares y ciudadanos en general. «Al mejorar las instalaciones viene más gente y está más a gusto», apuntó ayer a este periódico la directora del AHE, Fanny Tur, recordando que el horario de servicio al público es de 9,30 a 13,30 horas, de lunes a viernes; salvo festivos.
Anna Colomar, funcionaria del departamento, recordó cuáles son las joyas principales de la entidad: «El documento más importante es eLlibre de sa Cadena, que incluye privilegios y órdenes desde el siglo XIII al XVIII que fueron muy importantes para el desarrollo de la vida política de Eivissa a partir de la conquista catalana, según la Universitat, el órgano de gobierno de la isla». Asimismo destacan eLlibre Vermel, eLlibre Blanc, los Llibres dels Oficials y los Llibres dels Jurats; series cronológicas de documentos de gobierno de la Universitat, la más antigua datada en 1373. «O el título de la Ciutat de Eivissa, de 1872; un instrumento único, en el que se otorga la categoría de ciudad a la que antes era sólo villa».
En cuanto a la sala de exposición permanente, que irá variando su contenido, presenta actualmente una muestra de los documentos más representativos del AHE: «Una muestra de cartografía de Eivissa con un mapa o plano de cada siglo, comenzando con el incunable de 1482 de Ptolomeu; una muestra de los grabados del Arxiduc Lluís Salvador y de la colección Picarol, fotografías, postales y algún documento único, como el diccionario chino-latín Zi-Hui de Basili de Glenora, del siglo XVIII, un ejemplar de Isidor Macabich de la colección que nos cedió Isidor Marí, su ahijado», enumeró Anna Colomar.
Por su parte, Fanny Tur recordó que el AHE «tiene una hemeroteca importante a la que vienen muchos estudiantes a hacer el vaciado de prensa de un tema concreto, no necesariamente local»; que últimamente «hemos potenciado la biblioteca del Arxiu con la adquisición de varias enciclopedias: la catalana, la de Mallorca, la de Menorca, la de las Pitiüses (por supuesto); el diccionario Alcover-Moll, el etimológico, una serie de obras básicas de referencias para consultas y todos los libros publicados en Eivissa y Formentera o relacionados con nuestras islas».
El visitante al AHE también puede contemplar en vitrinas los ejemplares dedicados de la biblioteca de Marià Villangómez, cedida por el poeta al Ayuntamiento de Eivissa; así como primeras ediciones de obras de autores vinculados de alguna manera a Eivissa, como Rafael Alberti y Vicente Blasco Ibáñez, así como primeras ediciones de autores como Pío Baroja, Pablo Neruda, Federico García Lorca y de una buena nómina de autores en lengua catalana. «Aunque nominalmente son de la Biblioteca Municipal, hemos subido al Arxiu los libros de más valor, incunables y obras difíciles de conseguir, pues aquí están más protegidas y se pueden mostrar en mejores condiciones», concluyó la directora del AHE, entidad dependiente del Ayuntamiento de Eivissa, inaugurada en 1989.