J. H.
El salón de plenos del Ayuntamiento de Eivissa, en Can Botino, acogió ayer la presentación, por parte del escritor, poeta y cantautor ibicenco Isidor Marí, de las dos obras ganadoras del Premi Ciutat d'Eivissa, que convoca dicha institución: El laberint de Creta, de Pere Casanovas, y Llibreta de les coses que no puc oblidar, de Esther Ropero, publicadas en la editorial Mediterrània.
En el mismo acto tuvo lugar la entrega de los premios a las dos ganadoras de este año: Inés Vidal Farré, por Dels llaços, en la categoría de novela; y Emma Segura Oms, por De peus a terra, en narrativa infantil. Vidal explicó ayer a este periódico que su trabajo «es una novela negra en la que se cuenta la historia de un asesino, que jamás habla». Ambientada entre Estocolmo y Cataluña, al principio la obra «empezó siendo cuentos suelto. Al final hay una cierta unidad, pero cada capítulo es un relato completo que puede leerse de forma independiente», precisó la escritora y arquitecta, actividad ésta que en su vida «gana a la literatura por goleada, porque es la que me permite comer».